BUENOS AIRES.- Las dos centrales del dividido movimiento sindical argentino realizarán el miércoles una movilización que terminará frente a la Casa Rosada para repudiar el ajuste decidido por el gobierno con el recorte de sueldos y gastos burocráticos.
La protesta, ratificada el martes por la oficialista Confederación General del Trabajo (CGT) y la "rebelde", tendrá el apoyo de los gremios docentes que también están reclamando por el pago de salarios atrasados a pesar de que el lunes los maestros de la provincia de Buenos Aires levantaron una huelga de dos semanas.
Manifestaciones similares se realizarán en el resto del país, y el gobierno dijo el martes que responsabilizaba a los sindicalistas por los posibles incidentes que se registren.
El vocero oficial, Juan Pablo Baylac, dijo que el gobierno "hace responsable de cualquier desmán o hecho de violencia" que pueda ocurrir.
La ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, relativizó la movilización y dijo que en este momento lo importante es que todos los sectores trabajen para sacar el país del estancamiento, y ratificó la decisión de llevar adelante la política de déficit cero.
Los recortes de sueldos del 13% para los empleados estatales y jubilados que ganan más de 500 dólares mensuales fueron decididos para achicar el déficit fiscal y ajustarse al nuevo plan acordado con el Fondo Monetario Internacional.
"El déficit cero es una responsabilidad del gobierno y la va a llevar a cabo absolutamente", dijo Bullrich.
El sindicalista Hugo Moyano, líder de la central sindical rebelde, dijo que la gente "está pidiendo a gritos un cambio en la política económica" como también el de funcionarios gubernamentales.
La ministra le respondió afirmando que "las cosas que dice Moyano ya no sorprenden a nadie".
El Presidente Fernando de la Rúa, según Baylac, pidió a sus ministros "redoblar esfuerzos" y "producir hechos" para recuperar "la confianza" externa del país que se quedó sin crédito por las altas tasas de interés.