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Cohete espacial ruso se precipitó a tierra sobre Estados Unidos

Miles de personas congestionaron las líneas telefónicas de las estaciones de radio y televisión, así como las de los servicios de emergencia, para informar que habían visto lo que creían era un meteoro que dejaba en el cielo una gigantesca estela de humo al quemarse a su ingreso a la atmósfera.

06 de Septiembre de 2001 | 18:18 | Reuters
WASHINGTON.- Un cohete espacial ruso se precipitó este jueves a tierra sobre el territorio de Estados Unidos, ofreciendo un espectáculo extraordinario para los residentes de la costa este norteamericana.

"Creemos que se trató de un cohete impulsor ruso del tipo SL3 que reingresó a la atmósfera terrestre a eso de las seis de la mañana (10.00 GMT)", dijo el comandante de la Marina Rod Gibbons, portavoz del Comando Espacial de Estados Unidos, con sede en Colorado Springs, en el estado de Colorado.

Miles de personas congestionaron las líneas telefónicas de las estaciones de radio y televisión, así como las de los servicios de emergencia, para informar que habían visto lo que creían era un meteoro que dejaba en el cielo una gigantesca estela de humo al quemarse a su ingreso a la atmósfera.

Los cálculos de los expertos del Comando Espacial determinaron que el objeto no identificado se trataba de un cohete impulsor ruso que se había destruido al reingresar a la atmósfera tras caer de su órbita espacial.

El misil, lanzado durante una misión espacial en 1975, reingresó a la atmósfera a unos 160 kilómetros de la costa del estado de Delaware, explicó Gibbons, agregando que no tenía informes sobre qué tipo de nave fue lanzada con el cohete.

Hay unos 8.300 objetos en órbita alrededor de la Tierra y desde que la desaparecida Unión Soviética lanzó su primera nave espacial Sputnik, el 4 de octubre de 1957, unos 17.000 han sido colocados en órbita.

Estos cuerpos usualmente reingresan a la atmósfera terrestre tras varios años de permanecer en órbita, la mayor parte de las veces sin ser notados. Sin embargo, las magníficas condiciones meteorológicas predominantes en días recientes en la región este de Estados Unidos -con un cielo muy azul y despejado- permitieron a los residentes de la zona observar claramente el rastro dejado por la destrucción del cohete a su entrada a la atmósfera.

El incidente coincidió también con una hora donde millones de personas salían a las calles para dirigirse al trabajo, lo que lo convirtió en un suceso muy notado, indicó Gibbons.