Tiroteos opacan tregua entre israelíes y palestinos

Un raro día de calma fue interrumpido cuando tanques de guerra del ejército israelí dispararon varias andanadas de sus cañones contra grupos palestinos armados que a su vez habían abierto fuego contra tropas del estado judío, informó un portavoz de las fuerzas armadas de Israel.

19 de Septiembre de 2001 | 16:23 | Reuters
JERUSALÉN.- Varios enfrentamientos en la ciudad cisjordana de Hebrón opacaron el miércoles la reciente tregua declarada por israelíes y palestinos.

Un raro día de calma fue interrumpido cuando tanques de guerra del ejército israelí dispararon varias andanadas de sus cañones contra grupos palestinos armados que a su vez habían abierto fuego contra tropas del estado judío, informó un portavoz de las fuerzas armadas de Israel.

Israel y los palestinos habían acatado hasta el momento un alto el fuego en Cisjordania y la Franja de Gaza, después de que ambas partes ordenaron a sus fuerzas que no dispararan, tras casi un año de derramamiento de sangre.

A pesar de que durante la noche hubo intercambios esporádicos de disparos y el ejército israelí dijo que palestinos lanzaron granadas contra un puesto de control militar en las inmediaciones de la frontera con Egipto, la calma había prevalecido en la mayoría de las áreas de la Franja de Gaza y Cisjordania.

Sin embargo, los enfrentamientos del miércoles en Hebrón tendieron de nuevo una sombra de duda sobre la posibilidad de que la tregua se mantenga.

Cada una de las partes acusó a la otra de ser la primera en abrir fuego.

La presión internacional para que se negocie una paz en el Oriente Medio ha aumentado considerablemente, en un intento por eliminar lo que se considera el mayor obstáculo a los esfuerzos estadounidenses de incorporar a naciones árabes en una alianza global antiterrorista, tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington.

Las nuevas iniciativas de paz alentaron las esperanzas de que israelíes y palestinos sostendrán conversaciones en breve y de que una tregua, hasta ahora difícil de lograr, surgirá en definitiva después de numerosos y frustrados intentos.

Sin embargo, los nuevos enfrentamientos y un intercambio de enconadas acusaciones entre Israel y la Autoridad Palestina subrayaron el desafío de poner fin al ciclo de violencia que ha dejado más de 700 muertos desde su inicio, a fines de septiembre del 2000.

Además, grupos islámicos que han perpetrado letales atentados suicidas contra objetivos israelíes han prometido proseguir su lucha contra la ocupación de territorios árabe por parte del estado judío.

A pesar de eso, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, percibió un "asomo de esperanza" y dijo que podría ser una señal de que algo bueno saldrá de la devastación en el World Trade Center, en Nueva York, y el Pentágono, en Washington, donde murieron unas 6.000 personas en tres ataques con aviones de pasajeros secuestrados.

"Confío, de todo corazón, en que de toda esta maldad saldrá el bien", dijo Bush.

La tregua

El primer ministro Ariel Sharon, presionado por Estados Unidos, ordenó el martes al ejército israelí frenar sus ataques y retirarse de territorio bajo control palestino, después de que el presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, dijo a los palestinos que debían acatar la tregua.

El portavoz del gobierno israelí, Avi Pazner, dijo que Sharon seguía manteniendo su condición de que no pueden celebrarse conversaciones a menos de que transcurra un período de 48 horas sin que ocurran incidentes de violencia.

"Lamentablemente, a pesar de la declaración de Yasser Arafat, el alto el fuego no se ha cumplido. Nos gustaría saber que esta vez es serio, porque en las cuatro veces anteriores en que Arafat ha declarado una tregua todo ha continuado igual", dijo Pazner.

Por órdenes de Sharon, se dijo al ejército que suspendiera incursiones en áreas palestinas y los ataques contra activistas palestinos acusados de planificar atentados suicidas contra blancos israelíes.

El martes por la noche, el ejército israelí replegó sus tanques de las ciudades cisjordanas de Jenin y Jericó, que yacen en la llamada "Area A", cedidas al pleno control palestino hace dos años, de conformidad con los acuerdos provisionales de paz.

Sin embargo, funcionarios palestinos cuestionaron la sinceridad israelí por no ejecutar un repliegue más amplio y por mantener bloqueos alrededor de ciudades y pueblos palestinos.

"La retirada (del ejército israelí) de áreas en Jenin y Jericó no basta", dijo Ahmed Abdel-Rahman, un asistente de Arafat.

"Todas las medidas de ocupación, sitio y clausura, trincheras, tanques, retenes militares y ocupación de terrenos y propiedades de personas deben terminar", agregó.

Sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Shimon Peres, dijo que los acontecimientos más recientes podrían marcar un viraje y que él y Arafat podrían estar en condiciones de conversar en cuestión de días.

Algunas fuentes políticas creen que una reunión entre Arafat y Peres, que en 1994 compartieron el premio Nobel de la Paz con el posteriormente asesinado primer ministro Yitzhak Rabin, podría celebrarse en fecha tan temprana como el jueves.
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