LANTANA, Florida.- Un hombre de 63 años murió este viernes en Florida luego de haber contraido ántrax pulmonar, una forma extremadamente rara y letal de una enfermedad que podría ser un arma en manos de terroristas.
Investigadores han dicho que no hay evidencias de que el hombre fue víctima de un ataque terrorista, pero enviaron investigadores a Carolina del Norte y Florida, dos estados en que el enfermo, Bob Stevens, estuvo en las últimas semanas.
Stevens murió en el Centro Médico JFK, en Atlantis, luego que fracasase el intento de combatir la enfermedad con antibióticos, dijo el doctor Jean Malecki.
"No hay ningún motivo por el que la gente debe pensar que está en riesgo", dijo el doctor Jeffrey P. Koplan, director del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en Atlanta.
Los funcionarios en el CDC y en Florida dijeron el viernes que ningún otro caso de ántrax ha sido reportado. La portavoz de los centros, Barbara Reynolds, dijo que los investigadores "han rastreado los hospitales, pero no hay nada".
Stevens, de 63 años, editor de fotografía del tabloide The Sun, era aficionado a las actividades al aire libre. El germen del ántrax puede ser contraído naturalmente, de los animales o el suelo. Pero algunos países lo produjeron como posible arma biológica.
Koplan dijo que la deliberada dispersión del germen por terroristas era una de las posibilidades que se investigaban. "Tenemos eso en la lista", dijo.
"Estamos en un período de riesgo incrementado y de preocupación en este país", afirmó. "Es nuestra responsabilidad asegurarnos de que la gente sepa lo que ocurre y que lo controlemos lo más rápido posible".
Los funcionarios de salud dijeron que estaban rastreando los lugares visitados por Stevens, e investigando las actividades que realizó.
Viajó el 27 de septiembre a Carolina del Norte y partió tres días después porque no se sentía bien, dijo Debbie Crane, vocera del Departamento de Salud en ese estado. Stevens visitó Charlotte, la Universidad de Duke en Durham y el Parque Chimney Rock, donde participó en algunas actividades al aire libre.
El CDC ha consultado hospitales y departamentos de salud en los dos estados y no ha encontrado a ningún otro paciente con los síntomas de la enfermedad, dijo Koplan.
Sin embargo, a pesar de la investigación del recorrido de Stevens, los funcionarios sanitarios dijeron que creían que había contraído el ántrax en la Florida porque la enfermedad tiene un período de incubación de 60 días.
Koplan dijo que el enfermo no tenía síntomas del aparato digestivo que indicaran que el ántrax surgió de la ingestión de agua contaminada, ni síntomas de la piel, que hubieran señalado un contacto directo con el germen.
El caso previo más reciente de ántrax se produjo este año en Texas. Pero fue la más común forma de contacto por la piel, no por inhalación, una forma especialmente letal en que la enfermedad se desarrolla en los pulmones.
En el siglo XX, se informó de sólo 18 casos de ántrax por inhalación en Estados Unidos, el mas reciente en 1976.
El temor a que los terroristas hubieran planeado un ataque aéreo químico o biológico se intensificó el mes pasado, cuando se supo que varios individuos oriundos del Oriente Medio -incluso uno de los secuestradores de un avión con que atacaron las Torres Gemelas de Nueva York- efectuaron preguntas sospechosas sobre aviones fumigadores en un aeropuerto de Belle Grade, a unos 65 kilómetros de Lantana.
El gobierno prohibió el vuelo de los fumigadores después del ataque.
El ántrax causa neumonía y se trata con antibióticos. Existe una vacuna pero actualmente sólo está disponible en pocas cantidades para los militares.