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Talibanes y Bin Laden arrinconados, Alianza contra injerencia extranjera

Las tropas especiales estadounidenses, apoyadas por los muyahidín antitalibanes, proseguían el rastreo de Bin Laden, que habría sido localizado cerca de la frontera paquistaní, según la Alianza del Norte.

19 de Noviembre de 2001 | 08:38 | AFP
KABUL.- El presunto terrorista Osama Bin Laden y sus protectores talibanes parecían estar arrinconados este lunes, presionados por los nuevos dirigentes de Kabul que se oponen a toda injerencia extranjera en la búsqueda de una solución política en Afganistán.

Las tropas especiales estadounidenses, apoyadas por los muyahidín antitalibanes, proseguían el rastreo de Bin Laden, que habría sido localizado cerca de la frontera paquistaní, según la Alianza del Norte.

Burhanuddin Rabbani, único presidente afgano reconocido por la ONU y la comunidad internacional desde que fue derrocado por los talibanes en 1996, lanzó el domingo un "mensaje a la nación" llamando a los afganos a la "reconciliación nacional", pero rechazando "la presencia de fuerzas extranjeras" en el suelo afgano.

La presión internacional sobre la Alianza del Norte, que se ha repartido los puestos claves en Kabul, se intensificaba el lunes para que se celebre una conferencia inter-afgana, con un encuentro previsto entre el enviado especial de la ONU, Francesc Vendrell, y el presidente Rabbani.

En el terreno, los dos últimos bastiones de resistencia de los talibanes, Kunduz (noreste) y Kandahar (sur), parecían estar cediendo, en favor de una rendición negociada con la Alianza del Norte y los monarquistas.

Un responsable talibán, citado el lunes por un diario paquistaní, afirmó que los fundamentalistas musulmanes sitiados en la provincia de Kunduz estaban dispuestos a rendirse a una instancia afgana neutra bajo control de la ONU, y no a la Alianza del Norte. "No tenemos confianza en ellos", dijo el mulá Fazil.

La Alianza del norte es una coalición compuesta de etnias minoritarias tayika, uzbeka y hazara, mientras que los talibanes son su mayoría de la etnia pachtún, que representa el 40% de la población afgana.

El mulá Fazil exigió también salvoconductos para los talibanes y pidió que los "mercenarios" extranjeros - árabes, chechenos y paquistaníes - sean entregados a la ONU.

Miles de combatientes talibanes y "mercenarios" se encuentran cercados por las fuerzas de la Alianza en Kunduz, donde los combates proseguían el lunes en la mañana, según una periodista de la AFP en el terreno.

El jefe de los islamitas uzbekos, Yumaboi Namangani, y 24 de sus partidarios habrían muerto en estos enfrentamientos, según uno de los jefes de la Alianza del Norte, el general Abdul Rachid Dostam, también de origen uzbeko, citó la BBC.

Por otra parte, en Kandahar, plaza fuerte de los talibanes, partidarios del ex rey Zaher Shah afirmaron que habían llegado a un acuerdo con los talibanes para instalar un gobierno de reconciliación nacional.

"Talibanes, entre los cuales oficiales de alto rango, están en contacto con nosotros. Han aceptado la reconciliación nacional y la formación de un gobierno nacional", declaró Hamid Karzai, dirigente pachtún monarquista y ex viceministro afgano de Relaciones Exteriores.

Si la rendición de los talibanes parece ser cuestión de días, incluso de horas, la instalación de un gobierno de transición en Kabul es algo mucho más difícil de realizar.

En una declaración difundida por la radio estatal iraní y presentada como un "mensaje a la nación" afgana, el presidente Rabbani, de regreso desde el sábado en la capital afgana, pidió a todas la partes que recobren la unidad, dejen de lado las venganzas y los conflictos étnicos y que contribuyan a la instalación de un poder independiente, central y representativo" en Kabul.

Rabbani, un tayiko apoyado por Teherán, Moscú y Nueva Delhi, parece determinado a recuperar su función de presidente, una eventualidad que crearía tensiones con los pachtunes.

La llegada a la base aérea de Bagram (norte de Kabul) de un centenar de infantes de marina británicos, provocó la hostilidad de algunos dirigentes de la Alianza del Norte.

"La fuerzas británicas tienen quizás un acuerdo con la ONU, pero no con nosotros", dijo a la AFP el ministro de Defensa de la Alianza, el general Mohammad Qassim Fahim.

"No esperamos nuevas tropas extranjeras. No vemos la necesidad", afirmó por su parte el ministro del Interior de la Alianza, Yunis Qanuni.

No obstante, ciento cuarenta soldados franceses se disponían el lunes a reforzar un primer destacamento de 58 hombres en Afganistán para participar en la protección de la ayuda humanitaria en Mazar-i-Sharif (norte) junto a los zapadores estadounidenses y a 200 soldados jordanos.

Otro responsable de la Alianza del Norte, Haron Amin, estimó el domingo que los afganos podían determinar solos la forma de su futuro gobierno.

Interrogado por la cadena CNN acerca de las recientes declaraciones del ex embajador estadounidense ante la ONU, Richard Holbrooke, Amin declaró: "Es un muy buen embajador (...) Pero pienso, en este contexto, que podemos, si se nos deja solos, y ayudados de manera apropiada, encontrar nuestra propia forma de gobierno".

En un reciente editorial publicado por el Washington Post, Holbrooke había escrito que los afganos "se habían peleado entre ellos durante demasiado tiempo para formar ahora una fuerza de seguridad unida".

Los antitalibanes, prosiguió Amin, están dispuestos a tomar parte en una conferencia de la ONU sobre el futuro de Afganistán reuniendo todas las facciones afganas, precisando que este encuentro podría celebrarse en Alemania.

Estados Unidos, responsable de la campaña militar que derrocó el régimen talibán, afirma que la prioridad de su acción en Afganistán es la eliminación de los terroristas de la red Al Qaida de Ben Laden y no la formación de un gobierno en Kabul.

El secretario de Estado estadounidense Colin Powell recordó que el objetivo principal de Estados Unidos era capturar an Laden, acusado de ser el instigador de los atentados del 11 de septiembre que provocaron por lo menos 4.500 muertos en Estados Unidos.

"Pienso que sigue estando en Afganistán, y es cada vez más difícil para él esconderse a medida que el territorio conquistado a los talibanes aumente", dijo el domingo, agregando: "No creo que haya un país o una región que estaría dispuesto a acogerlo si llegara a su territorio".

Powell manifestó el deseo que la ONU y su representante para Afganistán, el diplomático argelino Lakdar Brahimi, garanticen la conducción del proceso de creación de un gobierno de unión nacional.