LIMA. - Tres agentes de la policía municipal del distrito limeño de Miraflores confesaron su responsabilidad en una detención que llevó a la muerte del torero español José Reina Rincón, en la cual también habría participado un suboficial de la Policía Nacional, informó este sábado una fuente policial.
Los efectivos confesaron haber detenido en el Parque de Miraflores al torero de 32 años, en estado de ebriedad -según ellos-, y que para robarle lo golpearon en el interior de un vehículo y después lo arrojaron en una playa de ese distrito, dijo a la AFP un vocero de la División de Investigación de Homicidios.
La versión de los efectivos es que golpearon al Reina para quitarle el dinero pero que lo dejaron con vida en la playa y que posiblemente el mar lo ahogó.
Esa versión fue rechazada por la policía, por lo cual se ha ordenado la reconstrucción de los hechos a fin de determinar el grado de culpabilidad en el crimen de cada uno, incluyendo la del suboficial.
"Estaba en estado de ebriedad, caminaba tambaleante y tenía dificultad para articular palabras", dijo citando los testimonios la fuente policial que pidió el anonimato.
El cadáver del torero fue hallado el martes en una playa de la bahía de Miraflores en Lima, quien había desaparecido desde una semana atrás.
La policía de homicidio investiga si el suboficial Miller Ramos Pachas intervino en el asesinato del Reina o sólo se limitó a detenerlo por estar supuestamente causando desorden en la vía pública.
La División de Homicidios logró descubrir y capturar a los asesinos gracias a la colaboración de testigos, la mayoría vendedores en el Parque de Miraflores, donde fue intervenido el torero por los policías municipales.
Indicó que los efectivos municipales Juan Cajas, Luis Lao y Roberto Quevedo detuvieron en ese lugar al torero español y tras golpearlo lo arrastraron hasta introducirlo a una camioneta que era conducida por el suboficial de la policía Miller Ramos.
Vestía una casaca roja, camiseta de algodón, pantalón azul y llevaba 1.200 dólares en los bolsillos, informó el vocero policial.
El cuerpo apareció lanzado por las aguas del océano Pacífico en la playa "Waikiki" y fue reconocido por su padre, quien arribó a Lima la noche del lunes para colaborar en las tareas de búsqueda-, y por amigos del diestro.
Las vestimentas y una cicatriz permitieron confirmar que el cuerpo hallado era el de Reina.
Los restos del torero fueron velados en la bicentenaria Plaza de Toros de Acho, en Lima y luego su padre se llevó el féretro con el cuerpo de su hijo a España para darle sepultura en su tierra natal.