KIEV.- Al menos 78 personas murieron y 115 resultaron heridas de diversa consideración cuando un avión de combate se estrelló contra una multitud, durante un espectáculo de aviación en la ciudad de Lviv, en Ucrania, informaron las autoridades.
La exhibición, en el aeropuerto de Skniliv, había sido organizada para festejar el 60 aniversario del 14 cuerpo de la Fuerza Aérea ucraniana. Lviv festejaba además el 58 aniversario de su liberación por el Ejército Rojo.
Poco antes de que el aparato se estrellara, los pilotos salieron despedidos al accionar sus asientos eyectores, y tocaron tierra sanos y salvos por medio de los paracaídas.
Miles de espectadores presenciaban las maniobras en un día de cielo despejado. El avión estuvo dos minutos en el aire, pero luego perdió el rumbo y se precipitó a tierra, tajando un árbol y golpeando a otro avión.
El aparato realizaba un vuelo rasante y se inclinó sobre uno de sus flancos hasta rozar el suelo con la punta de un ala. Posteriormente, explotó a escasos metros de donde el público contemplaba la exhibición.
Aparentemente los reactores del avión perdieron repentinamente toda su fuerza de propulsión, según apuntan las primeras versiones.
Sus dos ocupantes fueron identificados como Vitaly Toponar y Yuri Egorov, ambos con el grado de coronel de aviación y con gran experiencia en vuelos de combate.
"Sólo pude salvar a algunos niños. Manos y piernas volaban alrededor de nosotros", declaró un espectador. Padres buscaban desesperadamente a sus hijos y pedían a los oficiales del espectáculo que utilizaran los altavoces para llamarlos.
Unas 20 ambulancias fueron desplegadas para trasladar a los heridos hasta los hospitales cercanos. También helicópteros fueron utilizados para el transporte de los lesionados.
El Ministerio ucraniano para Situaciones de Emergencia informó que 111 personas han sido ingresadas en diversos hospitales, entre ellos varios en estado grave.
Las autoridades dispusieron un fondo de emergencia de 1,9 millones de dólares para cubrir gastos médicos y compensaciones, según informaciones oficiales.
Inmediatamente después de conocerse el accidente, el Presidente ucraniano, Leonid Kuchma, quien estaba de vacaciones en el balneario de Yalta, decidió trasladarse de Kiev a Lviv, para interiorizarse sobre los detalles de la tragedia.
Asimismo, el Mandatario decidió destituir al comandante de la Fuerza Aérea de Ucrania, Viktor Strelnikov. Además, manifestó su intención de prohibir los espectáculos aéreos en el país.
"Los militares tiene que hacer ejercicios y no vuelos de este tipo. Si esta demostración no se hubiese realizado, nada hubiera pasado", declaró Kuchma.
Poco antes, Kuchma había firmado un decreto para organizar un gran desfile militar en Sebastopol para conmemorar el décimo aniversario de las Fuerzas Armadas de Ucrania, que nacieron con la independencia de la Unión Soviética.
Por su parte, el Presidente ruso, Vladimir Putin, envió sus condolencias a Kuchma, dijo el portavoz de Putin, Alexei Gromov.
"Estoy profundamente conmocionado", aseguró Putin en un telegrama en el que además expresa que "es difícil encontrar palabras de consuelo para todos aquellos que han perdido a sus seres queridos".
El Sujoi Su-27 había estado en servicio desde 1985. Su velocidad y facilidad de maniobra lo hicieron uno de los aviones primordiales de la Fuerza Aérea rusa.
El desastre de hoy se suma a una serie de fatales accidentes protagonizados por los militares ucranianos.
El año pasado, un misil lanzado desde una base ucraniana en el marco de un ejercicio militar, derribó un avión ruso que transportaba a turistas israelíes sobre el Mar Negro. Un año antes, un error de navegación en un misil tierra-tierra lanzó al proyectil contra un edificio de apartamentos en Kiev. Ambos accidentes sumaron más de 70 muertos.