Mediadores ya negocian con los terroristas

La tarea inmediata es organizar la llegada al colegio de reservas de agua, alimentos y medicinas para los rehenes. Por otra parte, ONU exige liberación inmediata de rehenes.

01 de Septiembre de 2004 | 19:50 | EFE

La tarea inmediata es organizar la llegada al colegio de reservas de agua, alimentos y medicinas.
MOSCÚ.- Las primeras horas de la noche tras el secuestro de centenares de rehenes en un colegio de la ciudad rusa de Beslán sólo trajeron dos noticias buenas: ningún niño está herido y los mediadores ya negocian con los terroristas.

"El trabajo ha empezado. Lo principal en este proceso es la vida de los niños y de otros rehenes", dijo a Itar-Tass Valeri Andréyev, jefe del Servicio de Seguridad ruso (FSB) en la república caucásica de Osetia del Norte, donde se perpetró el secuestro.

Explicó que el conocido médico Leonid Roshal, elegido por los terroristas como mediador después de que ya hiciera ese papel en la crisis de rehenes en el teatro Dubrovka de Moscú en octubre de 2002, ya había entrado en contacto con los secuestradores.

La tarea inmediata de Roshal es organizar la llegada al colegio de reservas de agua, alimentos y medicinas para los rehenes, que el comando terrorista se negaba a recibir sin su mediación personal.

Durante la jornada, las conversaciones con los secuestradores se llevaron a cabo mediante altavoces, hasta que ya hacia la noche los servicios secretos consiguieron hacerles llegar un teléfono móvil para estar en contacto de manera permanente.

En las primeras conversaciones por teléfono los terroristas aseguraron que todos los niños están bien de salud y que ninguno de ellos había resultado herido.

ONU pide liberación inmediata

Por otra parte el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) condenó firmemente este miércoles la toma de los casi 300 rehenes y exigió su liberación inmediata.

La ONU "condena en los términos más firmes el acto odioso que constituye la toma de rehenes en una escuela secundaria" ocurrido este miércoles, afirma la declaración leída por el embajador de España ante la ONU, Juan Antonio Yañez-Barnuevo, que preside el Consejo durante septiembre.

El texto condena también "otros ataques terroristas cometidos recientemente contra civiles inocentes en Moscú y a bordo de aviones rusos, en los que numerosas personas murieron o resultaron heridas".

"El Consejo de Seguridad exige la liberación inmediata e incondicional de todos los rehenes de este ataque terrorista", agrega la declaración.

El horror del primer día de clases

El comando terrorista, una veintena de hombres y mujeres encapuchados y armados hasta los dientes, irrumpieron en la mañana del miércoles en la escuela número 1 de Beslán y tomaron rehenes a entre 300 y 400 personas, la mayoría niños, que asistían a la ceremonia de apertura del año escolar.

Durante el tiroteo que acompañó la toma del colegio murieron nueve personas y también hubo una veintena de heridos.

Los secuestradores exigieron la retirada de las tropas rusas de la separatista Chechenia y la liberación de 27 rebeldes detenidos tras el ataque a la república Ingushetia el pasado 21 de junio, que costó la vida a un centenar de personas.

Para negociar, exigieron la presencia de los presidentes de Osetia del Norte y de Ingushetia, así como del doctor Roshal, quien en Dubrovka se había hecho cargo de la asistencia a los rehenes y consiguió convencer a los terroristas que liberaran a varios niños.

El comando amenazó con matar a 50 rehenes por cada hombre suyo abatido y con volar el colegio en caso de un asalto.

Con este fin, han minado no sólo los accesos a la escuela, sino también el gimnasio donde se hacinan la mayoría de los niños, algunos de los cuales fueron obligados a colocarse en las ventanas como escudo humano.

Según algunas fuentes, entre los rehenes hay al menos 132 menores, pero la cifra real puede resultar bastante mayor, pues el colegio está calculado para unos 800 alumnos de primaria y secundaria.

También se informó de que entre los secuestrados hay varios niños de pecho, a los que sus madres llevaron en brazos al acompañar a otros hijos a la apertura del año escolar.

No muy lejos del colegio tomado, bloqueado por las fuerzas de seguridad y los carros blindados, las autoridades han desplegado un centro de urgencias médicas y otro de asistencia psicológica a los familiares de los niños secuestrados que siguen rodeando el lugar a pesar de ser de noche y de haber caído un fuerte aguacero.

Ese ataque, que sigue a otros atentados en Rusia en los últimos días, obligó a volver con urgencia a Moscú del balneario de Sochi al presidente ruso, Vladímir Putin, quien ayer, en una entrevista previa al secuestro, volvía a rechazar categóricamente cualquier negociación con los terroristas y amenazaba con aniquilarlos.

Rusia, que antes procuraba eludir cualquier foro internacional sobre Chechenia, ha cambiado de táctica y ha convocado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para que condene la ola de atentados en Rusia, que el Kremlin atribuye a extremistas islámicos vinculados a centros terroristas internacionales.

La crisis de rehenes ha suscitado declaraciones de condena en todo el mundo, y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llamó por teléfono a Putin para expresarle sus condolencias y solidaridad y ofrecerle "cualquier ayuda" para superar ese ataque.
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