Francia vive la mayor jornada de protesta desde la elección de Sarkozy

Millones de franceses se manifestaron en contra de la gestión de la crisis económica por parte del Gobierno.

19 de Marzo de 2009 | 15:56 | DPA

''La jornada de protesta fue un éxito'', dijo el líder sindical de la CFDT Fraois Chéréque.

EFE

PARÍS.- Millones de franceses se unieron hoy a cerca de 220 manifestaciones convocadas por los sindicatos, en lo que constituyó la mayor jornada de protesta vivida en el país desde la elección del Presidente Nicolas Sarkozy.


Un mayor poder adquisitivo y la protección de los puestos de trabajo fueron las principales reivindicaciones de la jornada, organizada como protesta a la gestión de la crisis económica del Gobierno.


De forma paralela a las manifestaciones, tuvieron lugar huelgas en el servicio público, a las que se unieron empleados de empresas privadas de sectores como el automóvil, la industria eléctrica y energética.


"La jornada de protesta fue un éxito", dijo el líder sindical de la CFDT Fraois Chéréque. Ahora el Gobierno debe actuar. "El silencio total no es una respuesta", agregó.


El Primer Ministro francés, Franois Fillon, suspendió su participación en la inauguración de la Cumbre de la Unión Europea en Bruselas. Fillon dejó claro que el Gobierno no financiará nuevas medidas para el relanzamiento de la coyuntura o para la seguridad social, alegando que el déficit estatal se saldría de control.


Protestas similares el 29 de enero hicieron que Sarkozy prometiera a los sindicatos 2.600 millones de euros en medidas sociales.


Según la policía, en las marchas de protesta participaron alrededor de una cuarta parte de personas más que aquel 29 de enero, cuando salieron a la calle un millón de personas, según la policía, y 2,5 millones según los sindicatos.


El sindicato CGT habó de 350.000 manifestantes en país, frente a los sólo 85.000 reconocidos por la policía. En Marsella, los sindicatos hablaron de 330.000 manifestantes, y la policía de 30.000.


Hasta ahora no hay cifras sobre la cifra conjunta de los huelgistas. En la industria y en los medios, la participación en la huelga superó considerablemente a la de enero, mientras en el transporte ferroviario se situó en un nivel similar, con un 36 por ciento.


El Gobierno habló de un 19,5 por ciento de seguimiento en los organismos públicos, en lugar del 25,2 por ciento alegado por otras fuentes. En el aeropuerto de Orly en París se suspendieron el 30 por ciento de los vuelos y en Roissy uno de cada diez.


Más de la mitad de los trenes regionales y de larga distancia no circularon. En muchas ciudades los trenes suburbanos dejaron de funcionar y muchas personas se tomaron el día libre en vez de perder horas para llegar hasta sus puestos de trabajo.


En París, la mayoría de los trenes cumplieron con su horario habitual. Los sindicatos proclamaron el lema de mejor poder transportar a los manifestantes a las protestas que bloquear el tráfico.


Numerosas escuelas, medios y oficinas permanecieron cerradas. Incluso en el sector privado, donde las huelgas suelen ser poco comunes, tuvieron lugar suspensiones en el trabajo.


Al contrario de en conflictos anteriores, los sindicatos hicieron hincapié, en esta ocasión, en llevar a cabo manifestaciones en vez de huelgas porque muchos empleados a tiempo parcial no se pueden permitir una merma de sus ingresos.


La patronal de empresas MEDEF condenó las huelgas tildándolas de "demagógicas" y caras. El jefe del sindicato CGT, Bernard Thibault, acusó a MEDEF de "retraso" y los sindicatos de educación anunciaron nuevas huelgas en marzo y abril.


Desde la primera gran jornada de protesta desde enero, el ánimo social en Francia ha venido empeorando. A ello contribuyó la aceleración del desempleo, así como las informaciones sobre altos beneficios de empresas y dividendos de las empresas en 2008.


Las huelgas y protestas durante semanas en los territorios de ultramar contribuyen a calentar la atmósfera de tensión. Sin embargo, el gobierno francés se ve presionado por la Unión Europea para que no deje desbordar el déficit público.

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