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Sobrevivientes del terremoto en Italia temen por su futuro

"Perdimos el trabajo, la casa. ¿Qué va pasar con nosotros? ¿Para dónde nos vamos?", se preguntan angustiados quienes habitan las tiendas instaladas por Protección Civil en L'Aquila.

08 de Abril de 2009 | 12:22 | AFP
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El sentimiento de incertidumbre se percibe en todo el campamento levantado en la ciudad medieval del centro de Italia.

AFP

L'AQUILA.- Extenuados, y tiritando de frío y miedo, los sobrevivientes del terremoto que el lunes arrasó L'Aquila, una ciudad medieval del centro de Italia, pasaron la segunda noche en tiendas de campaña o en sus vehículos, pero sobre todo empezaron a preocuparse por su futuro.


"Esta noche fue como la pasada, temo las sacudidas", admitió hoy Krasniqi Dritan, de 31 años, un inmigrante albanés que vive desde hace 10 años en Italia.


En medio del enorme campamento de tiendas de campaña azules, instaladas por Protección Civil, el albanés reconoce que la situación sigue siendo dramática.


"No sabemos lo que va a pasar. Nadie nos dice nada. Siguen las sacudidas y la gente dice que no van a parar", relató desconsolado.


"Pero, lo que más afecta, es la incertidumbre", insistió Dritan, que finalmente pudo darse una ducha y desayunar con café caliente.


Las bajas temperaturas de la noche, que oscilan entre 0 y 4 grados, no constituyen un problema para algunos.


"Hace frío, aunque los que vivimos en L'Aquila estamos acostumbrados, es una ciudad montañosa", sostuvo, mientras se divisaban a lo lejos aún los picos nevados.


"Por fin pude dormir. Me dieron mantas para el frío y pude descansar", reconoció Massino Battista, de 40 años, quien comparte con otras siete personas, entre amigas y parientes, una de las carpas.


"Perdimos el trabajo, la casa. ¿Qué va pasar con nosotros? ¿Para dónde nos vamos?", preguntó angustiado.


"De verdad necesitamos que todos se movilicen: las empresas, el Estado, los otros países", sostuvo.


Una pareja joven, Elena D'Ascenzo, 24 años y Davide Zanini, 25 años, resultó igualmente afectada.


"Nosotros preferimos dormir aquí y no en el vehículo. En las carpas es más seguro, se puede descansar algo. Pero el problema son los ancianos, hace mucho frío para ellos", se preocupa Elena.


Nadie se permite criticar a los socorristas que trabajan sin descanso desde el lunes, excavando entre los escombros, instalando carpas, montando hospitales de campaña y baños de emergencia.


"Hacen lo que pueden. Han pasado sólo dos días. Es difícil hacer más de lo que hacen", reconoció Davide.


Para el joven, el futuro resulta una quimera. "Mientras la tierra siga temblando como ha temblado, es estúpido soñar con mañana", sostuvo.