40 millones de personas vieron la final de "Survivor"

El programa de televisión que emitió la cadena norteamericana CBS durante 13 semanas tuvo como absoluto ganador a Ricahrd Hatch, un hombre de 39 años quien logró dejar en el camino a los otros quince competidores que buscaban "sobrevivir" en una isla desierta.

24 de Agosto de 2000 | 15:41 | EFE
WASHINGTON.- Más de 40 millones de personas vieron el episodio final de "Survivor" (Sobreviviente), un programa de televisión que, por votación de sus propios compañeros, terminó por premiar con un millón de dólares al concursante con más malicia y más astucia.

Richard Hatch, de 39 años, quien en la vida real instruye a los ejecutivos de corporaciones en las mejores tácticas para medrar en la competencia jerárquica, conspiró y manipuló a los otros 15 participantes del programa -todos ellos supuestamente abandonados a su suerte en una isla desierta- hasta que se quedó con el premio.

El apasionamiento de una porción importante de la audiencia televisiva, que durante 13 semanas creció hasta que la cadena CBS pudo cobrar 600.000 dólares por cada anuncio publicitario, fue un negocio redondo para compañía que apenas pagó 700.000 dólares por cada episodio.

Los 15 participantes que Hatch dejó por el camino no han salido tan mal parados, de todos modos: cada uno de ellos ha aparecido en los programas de "personalidades" de la televisión estadounidense, y todos ganaron un reconocimiento del público y una fama instantánea que abre la puerta a otros negocios.

En una entrevista con el diario "USA Today", publicada hoy, Hatch atribuyó su triunfo a que planificó con todo cuidado cuál sería su juego mucho antes que los 16 competidores llegaran a la isla de Pulau Tiga, cerca de Borneo.

Los supuestos "náufragos en una isla desierta" en realidad ni eran náufragos ni estuvieron nunca tan lejos de las comodidades de la civilización, ya que en todo momento estuvieron rodeados por un equipo de producción de televisión y próximos a un centro turístico.

Los desafíos físicos que marcaron los episodios iniciales -la construcción de chozas, la pesca, la necesidad de comer ratas- atrajeron la pasión del público menos que las intrigas que crecieron mientras, semana a semana, uno de los "náufragos" era expulsado del concurso en votación secreta por los otros.

Y desde el principio también quedó en evidencia que Hatch era el jugador más avezado del propósito y las reglas del juego.

"No cabe duda que yo fui la única persona que jugó el juego por bastante tiempo, quizá semanas", dijo Hatch al diario. "Me acuerdo que pensaba "¿Qué pasa? ¿Por qué los demás no lo hacen?" Los demás se dedicaron a hacer amistades, lo cual se veía muy bonito para quienes estuvieran fuera del juego".

No fue una sorpresa la evaluación que hizo, en el episodio final y cuando quedaban sólo cuatro competidores, la camionera Sue, que confesó ante las cámaras que no estaba a favor de Hatch sino más enconada contra la otra mujer "sobreviviente" Kelly, quien había sido su aliada hasta que las intrigas de Hatch las separó.

"Richard es una víbora, pero Kelly es una rata, y al final la víbora se come a la rata", agregó.

El éxito de audiencia que alcanzó "Survivor" por supuesto ya ha generado las secuelas y la televisión se prepara para un "Survivor II" que, en su próxima versión, tendrá como escenario alguna región agreste de Australia.
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