Ray Charles, en discos 11/6/2004

11 de Junio de 2004 | 00:00 |
Ray Charles, en discos

Cuántos malos entendidos se han esparcido en estos días de duelo y despedida a Ray Charles (1930-2004). Los errores al definir el aporte del cantautor y pianista a la tradición musical popular provienen, quizás, del modo libre en el que Charles eligió desempeñarse, combinando géneros hasta dar vida a nuevas categorías. Pero lo mejor para conocerlo es apagar la tele, saltarse las notas en los diarios y, simplemente, escucharlo. A continuación, una selección de lo mejor de su extensa discografía, un cuerpo versátil y poderoso de un sonido negro inconfundible.



Marisol García C. 11/6/2004


Son dos las grandes vertientes por las que Ray Charles eligió conducir su música. La primera, y más importante, fue el sonido soul, que algunos estudiosos creen que el mismísimo Charles inventó. Su gran aporte fue tomar los moldes de la canción gospel —con sus códigos de “llamada y respuesta”— y adaptarlos a textos y modos paganos. La canción religiosa ya no hablaba de Dios, sino que de amores y desengaños. Charles fue considerado, por eso, un blasfemo, pero su estilo generó tal interés que al poco tiempo ya era imitado por decenas de otros grandes intérpretes negros. Sin Ray Charles, la música soul se hubiese demorado muchísimo más en surgir y expandirse.

Su apego al rythm & blues marcó el total de su carrera, y consiguió clásicos como “I got a woman”, “Drown in my own tears” (escrita por Henry Glover) y “(Night time is) The right time” (de Ozzie Cadena y Lew Herman). Pero nunca eran canciones rígidas de R&B, sino composiciones libres, que integraban códigos de otros estilos y que, en algún momento, resultaron incluso importantes para el desarrollo inicial del rock & roll. En ese sentido, un clásico como “What´d I say” es una canción demasiado enorme y poderosa para inscribirla en un solo género. Existen decenas de artistas que la re-grabaron. Hoy, la composición de Charles es patrimonio de la cultura estadounidense toda.

La segunda corriente musical a la cual debe prestársele atención es el country & western que Charles trabajó desde 1962 en adelante. Un giro sorpresivo, al cual supo dotar de calidez, y que consiguió otras grabaciones clásicas, como “I can´t stop loving you” y “You don´t know me”.

Es probable que su muerte motive otra serie de compilaciones y el lanzamiento de material inédito. Por lo pronto, Sony preparaba para el mes de agosto un disco de duetos que quedó grabado, con colaboraciones entre Charles y Norah Jones, B. B. King, Willie Nelson y James Taylor, entre otros.



The genius of Ray Charles (1959)

Grabación para el sello Atlantic que recoge parte de la tradición de swing entonces de moda. Charles se acompaña por músicos de las big-bands de Count Basie y Duke Ellington, y seis de los temas están arreglados por el magnífico Quincy Jones. Profusión de bronces y cuerdas, en un disco grandioso que incluye una mayoría de standards, como “Let the good times roll”, “Deed I do” y “Come rain or come shine”, popularizada antes por Billie Holiday.


The genius sings the blues (1961)

Uno de los escasos discos en que Charles se acopla al blues más puro, con canciones rurales de lamento tanto de su autoría como tomadas de otros compositores (“The midnight hour”, “(Night time is) the right time”).


The genius after hours (1961)

Un disco de jazz, en el que Charles afina su interpretación de piano y se aboca a largos pasajes instrumentales. Hay tres canciones improvisadas y un set dirigido por Quincy Jones. Mayoría de canciones de Charles, aunque algunos standards, como “The man I love” de George Gershwin.


Ray Charles live (1973)

El disco integra dos conciertos clásicos de una de las mejores épocas de Charles: en Newport y Atlanta a fines de los años cincuenta.


Greatest country & western hits (1988)

Esta es la veta rural de Charles, y uno se convence de que ningún campesino podría hacerlo mejor. El disco reúne varias grabaciones dispersas que el músico realizó durante los años sesenta, siempre dentro del género country, principalmente en los dos volúmenes del álbum Modern sounds in country & western music (también existe un box-set del sello Rhino: The complete country & western recordings 1959-1986). Se incluyen títulos como “You´re cheatin’ heart”, “I can’t stop loving you”, “You don´t know me” y “You are my sunshine”.


Ultimate hits collection (1999)

El sello Rhino tiene dos buenos compilados del trabajo de Charles, y éste es el más extenso (el otro es The very best of Ray Charles, del 2000). Contiene 36 títulos en dos discos compactos que se pasean por la gran variedad de estilos que trabajó el nativo de Georgia durante su carrera. Hay canciones ultra populares (“Hit the road, Jack”, “Unchain my heart”, “What´d I say”) y otras menos conocidas pero igualmente valiosas. Se incluyen, además, dos duetos atractivos: con Willie Nelson (“Seven spanish angels”) y Quincy Jones y Chaka Khan (“I´ll be good to you”).


Genius & Soul: The 50th anniversary collection (1997)

Enorme caja del sello Rhino con cinco discos y 101 títulos, más textos a cargo de su biógrafo oficial, David Ritz. Es un set enorme, aún más completo que The birth of soul, que cubre sus siete años de trabajo para el sello Atlantic, hasta 1959.


Ocho canciones imperdibles

1)“I got a woman”: un himno machista, irresistible incluso para las mujeres.

2)“Drown in my own tears”: una canción triste, con bronces que guían la voz de Charles que amenaza ahogarse en sus propias lágrimas. Fue escrita y compuesta por Henry Glover.

3)“What´d I say”: una canción inclasificable, que durante más de seis minutos integra soul, R&B y jazz según una guía de piano que se hace imposible de no bailar. Maravillosa.

4)“Georgia on my mind”: las cuerdas y la orquesta afinan una de las interpretaciones más evocadoras del catálogo de Charles. Es gracias a la versión de Charles, que este tema de Carmichael/Gorrell llegó a convertirse en el himno oficial del estado de Georgia.

5)“I can´t stop loving you”: compuesta por Don Gibson, un himno romántico que parece divino, con un coro de mujeres que apoyan a Charles en una triste declaración de amor.

6)“Unchain my heart”: de la dupla Powell/Sharp, quizás su interpretación más popular, integra swing, R&B y hasta un patrón de baile robado de la bossa-nova.

7)“Hit the road, Jack”: otra canción muy popular de su discografía, aunque pertenece al músico Percy Mayfield, activo durante los años cincuenta.

8)“You don´t know me”: de su set de grabaciones country, ésta es sin duda una de sus canciones más hermosas. Compuesta por Eddy Arnold, es la versión de Charles la que ha pasado a la historia.

Ediciones especiales
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
PUBLICACIONES DESTACADAS
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores