EMOLTV

Tango para el mundo

El grupo uruguayo-argentino, que vino a mostrar cómo se fusiona la raíz del tango con el pop y la música electrónica, dejó lanzado su nuevo disco, Mar dulce. Latino también puede ser sinónimo de melancólico, demuestra Bajofondo.

22 de Diciembre de 2007 | 18:39 |

Podría ser el nombre de un boliche situado en cualquiera de los bordes del río de La Plata que dieron origen al tango, tanto del uruguayo como del argentino. Y no anda muy lejos. Bajo Fondo Tango Club es un club de tango, pero itinerante, que tras su paso de esta semana por Santiago dejó lanzado su nuevo disco en Chile.

Más que un grupo convencional, es una sociedad de músicos que incluye desde el reputado productor argentino Gustavo Santaolalla hasta diversos herederos de la escena del rock uruguayo hoy dedicados a la fusión postmoderna de las raíces del tango con las posibilidades de la música electrónica y el pop. Su primer disco fue el debut del grupo, Bajofondo Tango Club (2002), y el segundo, Supervielle (2004), es una incursión solista de uno de ellos, Luciano Supervielle.

El tercero, editado este año, es Mar dulce, con un atractivo extra en la cantidad y calidad de sus invitados, entre ellos el cantante inglés Elvis Costello, la rapera española Mala Rodríguez, la estrella pop canadiense Nelly Furtado y el rockero argentino Gustavo Cerati. Y es la alineación completa de Bajofondo Tango Club la que vino a mostrarlo: Gustavo Santaolalla (voz y guitarra), Luciano Supervielle (piano y tornamesas), Martín Ferres (bandonéon), Javier Gasalla (violín),  Gabriel Casacuberta (contrabajo), Adrián Sosa (batería), Juan Campodónico (laptop) y Verónica Loza (proyecciones visuales).

-Acabamos de terminar una gira por Europa presentando un show que era como la transición entre los discos anteriores y el nuevo -explica el propio Supervielle-. Pero ahora estamos presentando el nuevo disco. El show de Europa incluía cuatro temas del nuevo disco, pero éste es el comienzo de la etapa que tiene que ver con Mar dulce.

-¿Cómo fue la experiencia en Europa?
-Es muy curioso lo que sucede en todos lados, cuando la gente escucha nuestra música, porque siempre por un lado les es familiar: gran parte de nuestras influencias son de la música europea, del rock de Inglaterra, por ejemplo, pero a la vez le damos el ingrediente rioplatense. Entonces es una mezcla de familiaridad y de novedad.

Elvis, Mala, Nelly y los otros

-Una sorpresa es la cantidad de invitados del disco, que ahora son internacionales. ¿Cómo se fueron sumando?
-Hay una necesidad artística de ir siempre encontrando nuevas cosas para decir, nuevos caminos para explorar, y el mundo de la canción no había sido muy explorado por Bajofondo antes. En el primer disco hay sólo dos canciones, en el siguiente, que es el mío, hay tres, y ahora hay una exploración más profunda en el estilo de la canción. Por otro lado Bajofondo ha crecido como banda, y eso permite contar con grandes artistas, como Elvis Costello, artistas internacionales de ese tipo, a pesar de que tuvimos a (la cantante de tangos) Adriana Varela, que es una gran artista argentina, pero porque era más cercana también, por el lugar donde vivimos.
 
-¿Cómo es asimilar el mundo del tango a la canción pop, o hip-hop, o hasta rockera, que traen esos invitados consigo?
-Muchas de las canciones que cantan ellos son una invitación a participar de todo un estilo. Todos ellos vienen de lugares muy diferentes, y de alguna manera se acomodan o se meten en el mundo de Bajofondo, e intentamos sacar de ellos lo que pueda conectar con nuestro estilo. En todos los temas intentamos eso: juntar distintos mundos para generar una cosa nueva.


-¿Cómo fue trabajar en concreto con Elvis Costello, en la canción "Fairly right"?
-Es una canción compuesta por Gustavo (Santaolalla) hace muchos años que empezamos a reinterpretar con el grupo. Por intermedio de Gustavo rastreamos a Elvis Costello y el tema le encantó. Es muy emocionante cómo el tipo entendió perfectamente el sentido de melancolía y de tristeza o de pasión que había en ese tema.


-¿Qué sacaron de Mala Rodríguez en "En el andén"?
-Somos muy fans dentro de Bajofondo de la Mala. Tiene todo un mundo, también un estilo muy personal, y la trajimos a un contexto más rioplatense. A pesar de ser un hip-hop bastante clásico a nivel de los beats, tiene el factor melódico y armónico tanguero. Fue un experimento de mezclar el mundo del hip-hop flamenco andaluz que tiene ella con el tango.


-¿Y con Nelly Furtado?
-Es muy curiosa la evolución que tuvo esa canción ("Slippery sidewalks"), porque la música la hice yo y la letra en español al compuso una figura mítica del punk rock de los '80 en Montevideo, Juan Casanova, de Los Traidores. Y la terminó cantando Nelly Furtado, que le aporta esa sensualidad y esa brillantez. Se genera un clima que también tiene que ver mucho con el Río de la Plata, ¿no? Un contexto melancólico y no muy alegre, si se puede decir, y está por otro lado la luminosidad que trae Nelly Furtado.


-En dos de las tres canciones has hablado de melancolía. ¿Es difícil dejar de lado ese cliché del latino alegre y festivo, alguien de afuera tiende a esperar otra cosa?
-Sí, pero nosotros intentamos ser lo que somos, una música que nos represente. En cierto lo que decís, en Latinoamérica en general hay un prejuicio con la alegría y la fiesta, y no siempre es así. Y en el Río de la Plata, tanto en Montevideo como en Buenos Aires, la realidad de la música es otra. Tiene ese factor, no se sonríe mucho: la gente que baila el tango no está riendo para nada. Y la música electrónica es también parte de nuestras vidas. Se mezcla eso: los sentimientos de pronto más serios que tienen que ver con el tango, con la fiesta de la música electrónica y la cultura de los clubs.


-¿A Gustavo Cerati no hubo que explicarle nada de eso? ¿Cómo fue grabar "El mareo" con él?
-Es interesante, porque está clarísimo con la participación de Cerati cómo los distintos artistas supieron meterse en el mundo de Bajofondo. Ése no es el Cerati que está en sus discos, que es más teatral; acá está realmente muy contenido. Eso era lo que pedía la canción y él lo supo interpretar muy bien. Estuvo muy bueno cómo el tipo se metió en el traje de Bajofondo.


-¿Es verdad que Morrissey también iba a ser parte del disco?
-Sí, sí, se lo intentó invitar. Ese vínculo se dio a través de que Gustavo estuvo trabajando con él y estaba muy cercano, pero finalmente no se dio, por distintas razones.


-A propósito de invitados, en tu propio disco grabaste una canción con Anita Tijoux. ¿Fue un trabajo a la distancia?
-Sí. Básicamente la conocí a través de escuchar su música por Internet. Y fue muy gracioso, porque nos fuimos mandando los files (archivos), yo le mandé las bases, ella me mandó las tomas de las voces, y la conocí personalmente meses después de que saliera el disco, una vez que fui a tocar a Chile con (el cantante uruguayo) Jorge Drexler. Gracias a la tecnología se pueden hacer esos intercambios artísticos con personas que de pronto no conocés personalmente, pero con las que tenés mucho en común a nivel de sensibilidad. Aparte tenemos una vida con bastantes puntos en común: nacimos acá pero vivimos mucho tiempo en Francia. Y esa coincidencia de tener un pie en cada lado también marca mucho.

EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?