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The BBC sessions

Se llama pop de cámara por las elegancias del sonido, la estrutura instrumental, la estrofa, el puente y el coro. Sobre todo el coro. En dos álbumes que reúnen antiguas grabaciones, Belle and Sebastian vuelve a demostrar su buen gusto, ya desde la portada del disco. Mientras esperamos un nuevo trabajo, qué bien suenan las viejas canciones.

02 de Enero de 2009 | 16:27 |
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Al parecer este 2009 será un "año con discos de Belle and Sebastian". Una gran noticia, considerando su extraordinaria discografía, que actualiza el pop orquestado sesentero (chamber pop), la canción glam y el pop underground inglés de los '80. También, por provocar en el oyente la misma emoción que The Smiths. Lo dijo el escritor Rodrigo Fresán en un artículo de Página/12: "la banda de culto perfecta, la banda pop para gente que le gusta leer, la banda para enamorarte y para que te rompan el corazón, la banda que existe y suena nada más que para uno". Así, esta compilación sirve para apreciar el poderío del Belle and Sebastian más allá del estudio y un momento cumbre. Además, claro, para dejarmos inquietos esperando su nuevo opus. Se dice que incluirá canciones del musical "God help the girl", escrito por Stuart Murdoch, principal compositor de Belle and Sebastian. En el myspace del proyecto ya circulan dos nuevos -y excelentes- temas.

Pero volvamos a The BBC sessions. Dividido en dos discos, el primero reúne sus apariciones en los programas radiales "The Mark Radcliffe show" y las sesiones de Steve Lamacq y del recordado John Peel, entre 1996 y 2001. El segundo volumen registra un recital ofrecido en Belfast el 21 de diciembre de 2001. Para algunos, es su mejor etapa, gracias a Isobel Campbell, la cantante y chelista que ayudó a desarrollar su característico sonido "de cámara" y que se retiró el 2002 para explorar el jazz y el country-folk. Así, tenemos himnos como "The state I am in" abriendo el disco. La canción iniciaba también el Tigermilk (1996) el debut que fue financiado gracias a un curso para músicos cesantes donde la banda se conoció. O "Seymour Stein", de su no tan valorado The boy with the arab strap (1998). Allí le cantan al dueño de Sire Records -y "descubridor" de Ramones y Talking Heads- que canceló un posible contrato cuando uno de los miembros de la banda no pudo llegar a la reunión, porque estaba trabajando en un restaurant. O "Wrong love", primera versión del tema que en su video casero, mostraba a Stevie Jackson comprándose la misma bufanda del Blonde on blonde (Boy Dylan), para intentar encontrar novia.

Pero hay mucho más: los covers de "Waiting for a man" (Velvet Underground), "Here comes the sun" (Beatles), "The boys are back in town" (Thin Lizzy, con espectaculares guitarras gemelas). La petición de que los asistentes españoles hagan sonar las palmas en "Wandering alone". O la parodia a los Pixies en "Shoot the sexual athlete" (original de Go Betweens). Pero sobre todo, esas canciones de estribillos perfectos, a veces con violines o sonido de clavecín barroco: "The magic of a kind word", "The model" o "Lazy Jane", despojada de los arreglos de la grabación final. Después, la banda comenzaría a asimilar -sin dejar su estilo- la lujuria funky, el soul o los riffs a lo T. Rex en sus últimos discos: Dear catastrophe waitress (2003) y The life pursuit (2006). Quizás ésa es la otra razón de ser de este compilado: capturar un momento preciso. Aunque, como siempre, el futuro es mejor. A esperar el nuevo disco, escuchando estas viejas sesiones.

—JC Ramírez Figueroa