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Famoso novelista policial muestra el camino que lo transformó en escritor

Antes de escribir libros, el norteamericano Michael Connelly vio los crímenes de cerca y los transformó en noticia para distintos periódicos. Los mejores artículos de esos años los plasmó luego en "Crónicas de sucesos".

14 de Abril de 2009 | 08:23 | Sebastián Cerda, El Mercurio Online
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Las historias que Connelly ha estampado en sus 20 novelas salieron en mayor medida de su cabeza. Las de ''Crónicas de sucesos'', en tanto, son realidad pura procesada por su pluma.

Ediciones B

SANTIAGO.- Acumula una veintena de novelas policiales en su currículo, la mayoría de ellas protagonizada por el detective Harry Bosch, y que le han reportado una sólida fama dentro y fuera de las fronteras de Estados Unidos.

Pero antes de escribir esas historias ficticias —que han atraído incluso a personajes como Clint Eastwood, quien adaptó al cine la novela "Deuda de sangre"—, Michael Connelly conoció de cerca los crímenes, desde su puesto como reportero policial en diarios de Daytona Beach, Florida y Los Angeles.

Una experiencia acumulada que, según él mismo ha explicado, lo terminó de forjar como escritor y le entregó lineamientos que luego ocuparía en dar cuerpo a varios de los móviles tras sus historias. Incluso, convivir con el Departamento de Policía de Los Angeles le permitió radiografiar a los uniformados, y extraer muchos de los rasgos que Harry Bosch exhibe en los 14 títulos que protagoniza.

Esa etapa en un "lugar de los hechos" tras otro es la que el autor plasma en "Crónicas de sucesos" (Ediciones B), su primer libro de "no ficción", que consta sólo de artículos periodísticos publicados por Connelly en los medios en que trabajó, y que acaba de llegar a las librerías chilenas ($12.000).

Las crónicas están divididas en tres capítulos, según quién o qué sea el motor de cada historia. Así están los segmentos "Los policías", "Los asesinos" y "Los casos", que agrupan distintas clases de artículos. Unos son un verdadero cuento, como "La llamada", en que Connelly relata su semana como "infiltrado" en la sección de homicidios de la Policía de Fort Lauderdale.

Otros, en cambio, permiten armar la historia a través de varios artículos en serie, muchos de ellos inscritos en la más tradicional nota informativa.

Así, historias como "El más buscado de América" comienzan simplemente de la siguiente forma: "Un hombre de Tarzana de 21 años fue detenido el jueves como sospechoso de asesinar a su padre, un rico hombre de negocios japonés que lleva siete meses desaparecido, informó la Policía de Los Angeles". Pero la adición de otros dos artículos de distinta envergadura sobre el mismo caso, permiten armar el cuadro completo, cual si fuera un cuento más ideado por el autor.

Así se suceden relatos como el de una mujer acusada de matar a su marido, que intenta desvincularse asegurando que todo es una invención de la Policía; o el de un hombre que en su trayecto de Miami a Las Vegas deja una seguidilla de secuestros y asesinatos.

O el de un sujeto que antes de transformarse en asesino vivió una doble vida, plagada de mentiras y estafas, y que conquistaba mujeres invitándolas a viajes, comidas y espectáculos, pese a no tener ni un peso en la cuenta corriente... ¿No hemos escuchado esto en otra parte?