Al modo de Depeche

Quince años de silencio le bastaron al grupo británico para recuperar sus posición en Santiago de Chile y poner en frecuencia de tecnopop, pop electrónico, música dark o como quiera usted considerarlo, a más de 45 mil espectadores en el Club Hípico.

16 de Octubre de 2009 | 13:01 |

Transpíralo. Dave Gahan en su mejor forma en el escenario y al frente de Depeche Mode.

Cristián Soto L.

No hay concesiones para el seguidor que se quedó pegado en una determinada etapa, sino el desafío de seguirles el paso. Depeche Mode montó una obra de lenta maceración, algo difícil al comienzo para quienes esperaban los éxitos de entrada, pero gratificante para el espectador con paciencia.

Los tres primeros temas -"In chains", "Wrong" y "Hole to feed"- pertenecen a su disco de este año Sounds of the universe. Son buenas canciones, aunque no en el escalón de sus clásicos. Algún sosiego llegó con "Walking in my shoes" pero, al turno de "It's no good", Dave Gahan decidió soltar los hilos y dominar el escenario y su espléndido montaje mediante un carisma que se alimenta de los grandes. En ese crooner oscuro y provocador hay algo de Elvis en sus primeros días, de Mick Jagger en ebullición, de ambigüedad y embrujo.

Manejando los tiempos y las intenciones, hicieron una gran interpretación de "Precious". Luego vino el momento en que Martin Gore y su estampa de ser espacial luciera su especial voz en ese bolero electrónico que es "Jezebel" y luego con "Home", uno de los momentos definitivos de la noche, con el público coreando el tema cuando ya había terminado, azuzados por Gahan.

El remate fue como los últimos minutos de un espectáculo de año nuevo. Atacaron con su mejor material: "Policy of truth", "I feel you", "Enjoy the silence" y "Never let me down again". Todas joyas de sus mejores años, servidas como el bocado final de una degustación donde el pop y la electrónica se funden con excelencia.

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