"Se busca más la expresión que la perfección"

Teoría de cuerdas se llama el próximo trabajo del conjunto que encabezan los hermanos Coulon y que dirige Manuel Meriño. El grupo se apresta a lanzarlo en vivo el 14 y el 15 de noviembre.

25 de Octubre de 2014 | 16:05 |

César Jara tiene un recuerdo preciso de qué es lo que más le atraía de las grabaciones de Inti-Illimani que oía mientras era niño, muchos años antes de dedicarse él mismo a la música y de incorporarse a ese grupo como uno de sus integrantes más jóvenes.

-Algo que me gustaba de los discos del Inti cuando era chico era que los escuchabas de principio a fin porque eran entretenidos del primero al último tema. Hay una especie de estructura natural de buscar lo que falta para completar esa diversidad.

Según coinciden los integrantes de Inti-Illimani, esa naturaleza está también en el próximo disco que en unas semanas lanzará el conjunto chileno de música latinoamericana, a los 47 años de carrera que cumple en 2014. Teoría de cuerdas se llama el trabajo que estrenarán con dos conciertos (ver el recuadro al final de la nota) en el capitalino Teatro Nescafé de las Artes los próximos 14 y 15 de noviembre.

Por ahora el conjunto ultima los detalles del disco en los nuevos Estudios del Sur, emplazados en medio de la tranquilidad de la campiña en la comuna de María Pinto, a una hora en auto desde Santiago rumbo a Melipilla. Ahí se trasladó a trabajar la formación en pleno de Inti-Illimani: Jorge Coulon, Marcelo Coulon, Efrén Viera, Daniel Cantillana, el director musical Manuel Meriño, Christian González, Juan Flores, César Jara y el contrabajista Camilo Lema, la más reciente incorporación en 2014.

Diez canciones contendrá Teoría de cuerdas, que se suma a los trabajos recientes Meridiano (2012), compartido con la cantante canadiense Francesca Gagnon, y La máquina del tiempo (2014), grabado en vivo con motivo de los 45 años del grupo. Esta vez entre los invitados figuran el acordeonista Inti González, el cantante argentino Raly Barrionuevo, el músico ecuatoriano Max Berrú, integrante histórico de Inti-Illimani, e Isabel Parra, quien canta "Volver a los 17", de su madre Violeta Parra, con un nuevo arreglo de cámara. Todo desplegado en una galería de ritmos latinoamericanos, a propósito de esa variedad enunciada por César Jara.

-Hay un merengue, un huayno, un landó, un vals, una zamba y dos cuecas. ¿El disco fue pensado así, casi con una canción para cada género?
-Manuel Meriño: No, se fue dando espontánamente. El vals por ejemplo fue porque el Efrén (Viera) tenía ganas de hacer algo así desde una canción que grabamos en el disco Meridiano, una especie de vals con puras zampoñas. No necesariamente las elegimos por ritmos ni porque se necesite ni porque tenga que sonar latinoamericano de por aquí o por allá.
-César Jara: En la cronología del disco hay ciertos hitos. Esto se empezó a desarrollar en una gira a Italia, con un primer tema, luego surgió una melodía que tenía Juan (Flores) y que se transforma en el merengue, y ahí ya había dos pilares de dos temas bien distintos. Entonces la energía empieza a pedir lo que falta.
-Jorge Coulon: Ya el disco empieza a pedir: aquí hay que contrastar esto, hacen falta ciertos ritmos, hace falta una canción en (tono) mayor, por ejemplo, porque está todo en menor. Todas esa cosas van influyendo.

Con acento quiteño y porteño

Una de las recientes visitas del grupo a Italia, país donde Inti-Illimani vivió en el exilio durante la dictadura de Pinochet, fue el punto de partida natural para el nuevo disco con la canción "La calle de la desilusión". Pero una de las composiciones nuevas data de antes: "Manuela cabalga en el tiempo" es una canción dedicada a la quiteña Manuela Sáenz, compañera de Simón Bolívar y figura de causa independentista americana del siglo diecinueve.

"Fue hecha para un libro dedicado a Manuela Sáenz, publicado en Venezuela y Ecuador, con poetas, pintores y músicos de América Latina", explica Jorge Coulon. Allí canta Max Berrú, ecuatoriano como la protagonista. "Estamos invitando a Max a distintas cosas, a Ecuador vamos siempre con él, y tratándose de Manuela Sáenz él pone una especie de serenidad que tiene en la voz. Tiene que ser él".

Coulon, que vive en Valparaíso, es autor también de "Cuando pienso en este puerto", cuecas que en Teoría de cuerdas suena junto con "La carta", de Hernán Núñez Oyarce, cantor del legendario grupo Los Chileneros.

-¿Esa cueca tiene que ver con ser habitante porteño?
-Coulon: Sí, y con esa cosa de Valparaíso, el destino trágico que tiene, pero a la vez el hecho de que uno vuelve pensando siempre que ahora sí.

-¿Es una cueca post-incendio?
-Coulon: No, es anterior al incendio (de abril de este año). Pero es posterior a otro incendio. Ni siquiera al de Rodelillo, sino al anterior, del cerro Las Cañas. Yo había hecho unas décimas a raíz de ese incendio.

-¿Además Inti-Illimani vuelve a grabar una cueca de Nano Núñez después del disco del '69, donde está "El músico errante"?
-Coulon: Sí, y bueno, después grabamos "Yo soy dueño del Barón", que es una cueca que cantaban Los Chileneros también.

En esas dos cuecas el invitado es Inti González, un acordeonista y también guitarrista y pianista que ha tocado con músicos de cueca como Los Trukeros y Luis Hernán Araneda, el Baucha, así como en la banda del cantante Nano Stern. Y la impresión de los músicos del grupo al respecto es compartida.

"Tremendo", dice Jorge Coulon. "Nos dejó reamente plop", agrega su hermano Marcelo Coulon. "Una maravilla", coincide Manuel Meriño, que fue quien se contactó con el acordeonista luego de verlo tocar en la banda de Stern, un músico que a su vez había colaborado con Inti-Illimani en el disco previo La máquina del tiempo.

"En una gira que hice con el Nano a Australia recuerdo que había una canción, 'Los espejos', que no le podíamos encontrar el lado", dice Meriño. "Y hace un año lo fui a ver en Recoleta, ya estaba el Inti (González) en su grupo, y él solo le dio toda la vida a la canción. Es un capo. Yo tenía en mente que hacía falta un acordeón en unos temas del disco, y sabía que no podía ser otro. Sin ofender a nadie, hay muchos acordeonistas buenísimos, pero él tiene un lenguaje muy propio, muy enfocado en su arte. Tiene esta mezcla entre la cueca chilena medio arrabalera, medio porteña, que suena a veces como bandoneón, un lenguaje que podía servir para el disco como músicos invitado, y efectivamente fue así. De hecho me sorprendió. Me sobrepasó".

"Quedamos con una lágrima incluso", sonríe Jorge Coulon. "Sí, salimos todos medios callados mirando para el lado", agrega Meriño.

-¿Aparte es primera vez que Inti invita a Inti?
-Coulon: Sí. Lo conocí una noche en que estábamos con Daniel (Cantillana) en la casa del Nano y ahí llegó el Inti. Estaba escrito.

Maderas, cuerdas y Violeta Parra

La canción más histórica de Teoría de cuerdas va a ser "Volver a los 17", que es una de las creaciones del fundamental LP Las últimas composiciones de Violeta Parra, grabado en 1966. Y también es una cita a la historia de Inti-Illimani, porque la misma obra figura en uno de sus discos tempranos, Autores chilenos (1971), en el que el grupo trabajó con el compositor Luis Advis a cargo de los arreglos.

-¿Qué paralelo pueden hacer entre las dos versiones?
-Coulon: Son absolutamente diferentes, pero siento que ésta tiene una vocación de los arreglos que hacía Luis Advis para Isabel en ese disco fantástico que es Cantando por amor (1969). Ese disco es una maravilla y ahí hay arreglos que a mí me evocan éste, con los cuarenta años de música que ha habido en Chile entre medio.
-Meriño: Las historias son súper circulares, porque mi mamá es una fanática declarada de Isabel Parra, entonces yo crecí justamente con esos discos, con las sonoridades de Lucho Advis, con instrumentos que son sinfónicos pero que están dispuestos en dúos o tríos.

El nuevo arreglo fue estrenado en un concierto de Isabel Parra con orquesta sinfónica, explica Meriño. "Y después me llamó la Isabel diciéndome que era lo que ella había querido hacía mucho tiempo. Entonces para mí fue un relajo, entre otras sensaciones, porque trabajar para ella, que tiene sus gustos tan claros… De hecho cuando íbamos a su casa nos decía 'El problema mío es que a mí no me gusta nada' (sonríe). Muy sincera, además de que lo plantea como un problema de ella. Así que cuando terminamos surgió la idea de meterlo en el disco".

Un sexteto de maderas y un cuarteto de cuerdas son algunos de los timbres que se escuchan en esta versión de "Volver a los 17". "Técnicamente, lo conversamos con Manuel, es un arreglo medio sinfónico desde luego", comenta César Jara. "Hay armonías y modulaciones bien cabezonas, bien de escuela, pero en la guitarra o en el ambiente que generan los instrumentos siento que hay incluso algo de Violeta Parra ahí. Los musicólogos hablaban de la idiomaticidad: como el idioma de la guitarra, tocar para arriba, dejar cuerdas al aire, y de repente sale mucha música que no sabes de dónde sale. Pero es una sonoridad muy chilena".

"Esa rendija musical se está abriendo y tiene que ver con que la Isabel y Víctor (Jara) colaboraron con (los compositores de formación clásica) Luis Advis, Sergio Ortega, Celso Garrido, que nunca ha sido suficientemente reconocido y que hacía unos arreglos espectaculares", continúa Jorge Coulon. "Siendo solistas tenían estos acompañamientos. Y eso como que se cerró después. Por las razones que sabemos (en alusión al golpe militar de 1973). Se disgregó. Es algo que siempre he echado de menos como un camino que no continuó. Y aquí lo encuentro otra vez en un lazo".

Del Guallatire a la pequeña Lima

No se acaban ahí los ritmos del disco nuevo. El mencionado merengue se llama "Evu-mataro", que es el nombre de un instrumento de percusión venezolano, dice Meriño. "Lo usan los chamanes en Venezuela, y no para tocar música, sino solamente para rituales, un gran maracón gigante que se da vuelta. Es una música relativamente difícil, pero muy basada en ritmos venezolanos".

"Es el tema más marciano que tenemos", sintetiza Jorge Coulon.

-Con merengue uno piensa más en República Dominicana que en Venezuela, ¿no?
-Coulon: No, no, es que es un ritmo diferente. Es un merengue maracaibeño.
-Juan Flores: Es un merengue mas bien caraqueño, no es tan folclórico. Es más bien inventado, tiene una propuesta armónica propia.
-Meriño: Es como un joropo en (compás de) cinco octavos.
-Jara: Yo había escuchado desde chico música docta, o Quilapayún con Pato Wang, minimalismo, pero esto es otra cosa: la gente en Venezuela canta arriba del cinco (del compás de 5/8). Y cantan naturalmente.


-¿No debe ser tan fácil cantar en un ritmo así?
-Coulon: Hay una música que se toca solo en la época de la Navidad en Venezuela, que es la gaita maracaibeña, y es en ritmo de cinco octavos. En Caracas ha habido mucho mestizaje, todo empezó con el Quinteto Contrapunto, que era una armazón tipo Bach de los ritmos venezolanos, músicos doctos que han tomado los ritmos populares y han hecho cosas que terminan siendo populares también. Y en cinco octavos, que es un ritmo tan movido, es impresionante. Cuando empiezan a tocarlo es como enchufaran a toda la gente. Todos empiezan a bailar arriba de las mesas.

Otra colaboración es la de "Ausencia", una canción con influencia de zamba y letra del cantante y autor Alexis Venegas, que en el disco es interpretada por el cantante agentino Raly Barrionuevo. Por otra gestión de Meriño. "Siempre ando pensando, soy una especie de recolector de elementos para el grupo. Lo vi en un concierto y fui directamente: 'Quiero hablar contigo. Lo siento mucho pero estamos grabando un disco y te queremos invitar', y se dio".


-¿Y qué le pareció a un argentino una zamba chilena?
-Jara: En realidad no es una zamba propiamente tal, tiene un aire de zamba.
-Coulon: Nano Stern nos decía que, en Argentina, a las chacareras de los chilenos les dicen las "chacarraras". O las "che, qué raras".

Del cantante Daniel Cantillana es la letra del landó "La pequeña Lima", una mirada íntima a la creciente colonia peruana en el centro de Santiago. Y entre las tres composiciones instrumentales figura un "Huayno del Guallatire", alusivo al volcán de la provincia de Parinacota. "También nació buscando algo que tuviera raigambre, tratando de hacerlo lo más fidedigno posible, pero terminamos interviniendo, metiendo nuestros instrumentos", comenta Meriño. "La típica".

El mencionado Teatro Nescafé de las Artes en Santiago es la locación elegida por el grupo para los lanzamientos de Teoría de cuerdas. "Como es un teatro con un escenario amplio la idea es que esté todo el personal que participó en el disco", dice Marcelo Coulon. "Esta grabación ha significado un cambio bastante importante para nosotros en la forma de grabar. Se busca más la expresión que la explosión. Lo que el conjunto genera como espíritu más que la perfección".

El teatro es un escenario familiar para Inti-Illimani, según comenta Jorge Coulon, que se remonta en más de tres décadas para comprobarlo. "Nosotros estrenamos ahí El derecho de vivir en paz, con Víctor", dice, a propósito del LP que Víctor Jara grabó en 1971, con los músicos de Inti-Illimani y de la banda de rock de los Blops entre los invitados.

-Eso era cuando se llamaba Teatro Marconi, ¿sí?
-Coulon: Cuando era el Marconi. Me acuerdo bien. Además era la primera vez que tocábamos con los Blops. No hay ningún registro de nada de eso. Es que era muy caro. Imagínate que en ese mismo tiempo grabábamos (discos) en grabadoras de cuatro pistas. Por eso cuando llegamos a Italia hicimos muchas grabaciones de nuevo.

-Se supone que es bien legendario ese concierto de Víctor Jara con los Blops en el Marconi.
-Coulon: Sí. Recuerdo que cuando estaba cantando el Víctor solo al final una canción, no sé si era una de estas medio picarescas que tenía, salimoscon los Blops haciéndole una danza. Pasamos todos atrás bailando de un lado para otro. Tiene mucha historia ese teatro.

www.inti-illimani.cl

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