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Empresas de Navarrete amenazan con no firmar nuevos contratos de Transantiago

Jorge Beyá Bravo, gerente general de Buses Metropolitana S.A. y Buses Gran Santiago S.A., dijo que no aprobaría un convenio que le causaría pérdidas y agregó que los otros concesionarios tampoco lo harían.

11 de Abril de 2007 | 07:28 | ORBE

SANTIAGO.- El nuevo gerente general de las empresas Buses Metropolitana S.A. y Buses Gran Santiago S.A., Jorge Beyá Bravo, se refirió a las pérdidas que les podría traer el cambio de contratos con el Transantiago, ante lo cual afirmó que "tenemos un contrato, que se quiere cambiar,  pero no para que perdamos. Cómo vamos a firmar un contrato sabiendo que vamos a perder, yo no lo firmo. Los otros nueve concesionarios creo que tampoco lo van a firmar".

En entrevista con Chilevisión, el empresario subrayó la  necesidad de buscar alternativas que nos los hagan perder  dinero, como resultado de los cambios en los contratos que  quiere llevar a cabo el ministro de transportes, René Cortazar.

De igual manera, el ingeniero señaló que "no es responsabilidad nuestra el caos actual, el caos actual es un  mal diseño de un plan Transantiago, es una puesta en marcha  inadecuada en un momento inadecuado, es una falla muy importante de otros operadores y otras empresas".

En tanto, se dio tiempo para criticar a quienes no han  respondido con lo establecido en los contratos, indicando que  “de algunos se esperaba más que otros, como de la Asociación  Financiera del Transantiago (...) de nosotros a lo mejor no  se esperaba mucho".

Beya afirmó que dentro de 45 días estarán operativos 200  nuevos buses, con lo que las empresas a su cargo completarán  la flota de mil 800 máquinas establecidas en la licitación.  Aunque hizo un alcance con respecto a esta medida, puesto  que, a su juicio, con ésto no se solucionarán los problemas  del Transantiago.

Ante la idea de que si se retomara el antiguo sistema se  alcanzaría una solución a los problemas de Transantiago, el  gerente de las empresas microbuseras sostuvo que “tampoco se  puede volver al sistema antiguo, porque no están los ocho mil  buses que hacían el sistema antiguo. La malla que tenía el  sistema antiguo cubría la ciudad completa, se despreció eso y  yo creo que fue un error".

Finalmente, Beya indicó que el nuevo sistema de transporte  público implicará un costo para el país cercano a los 500  millones de dólares. Este valor, según él, sería producto de  la tarifa plana que rige actualmente, más los buses que aún  faltan por circular.