Las pruebas que complican la inocencia de la madre de los hermanos Rojo

Esta mañana, la Fiscalía de Puente Alto presentó una serie de antecedentes que demostrarían la participación de Jeannette Hernández en el ataque que sufrieron sus hijos en enero de 2008.

14 de Diciembre de 2009 | 20:04 | Por Renata Robbio, Emol

SANTIAGO.- Casi dos años investigaron los fiscales de Puente Alto, Pablo Sabaj y Patricio Vergara, los antecedentes que giran en torno al caso de los hermanos Rojo, quienes fueron atacados brutalmente en enero de 2007, supuestamente por su madre, Jeannette Hernández.


Hoy comenzó el juicio que determinará el grado de participación de la mujer en el ataque, donde resultó muerto el menor de sus hijos, Esteban Rojo (7), y el mayor que logró sobrevivir a los golpes en la cabeza, terminó con una serie de discapacidades.


El expediente de la Fiscalía cuenta con la declaración de 116 testigos, 31 informes periciales, cinco pruebas documentales y una serie de otros documentos, pero hay seis situaciones –que plantearon hoy los fiscales- que complican a Hernández, transformándola en la principal sospechosa.


Los niños no almorzaron


El fiscal aseguró que la última persona que vio a Pablo fue el dueño de un almacén, quien declaró que cerca de las 10 de la mañana le había vendido unas vienesas para el almuerzo, encargadas por su madre.


“(Tras el ataque) en el refrigerador estaba intacto el paquete de salchichas que compró Pablito esa mañana; en la cocina no había loza sucia, ni ollas usadas y en la mesa del comedor no había nada. En el fregadero sólo estaban las tazas del desayuno”, dijo Sabaj.


De acuerdo a un análisis del Servicio Médico Legal (SML), Esteban murió en pijama y con el estómago vacío, por ende, el ataque habría sido entre las 10.30 de la mañana y la una de la tarde.


El martillo


Según el fiscal Sabaj, la puerta de la pieza matrimonial de la casa donde estaban los niños -a la hora de ser atacados- tenía una serie de golpes, aparentemente hechos con un martillo, que coincidían con las características de las contusiones que presentaron los cuerpos de las víctimas.


Sabaj, relató que el día anterior al homicidio, la familia Rojo sacó el martillo de la caja de herramientas, para colgar un espejo y arreglar una cama. El objeto quedó en el dormitorio de los niños y luego de la agresión nunca más se encontró.


Ausencia de acción defensiva


De acuerdo al relato del fiscal, las puertas y ventanas exteriores estaban intactas, sin rastros de haber sido forzadas, sin embargo, el doctor del SML que revisó el cuerpo de los niños le llamó la atención que no había rastros de defensa.


“Si alguien ataca en la cabeza, instintivamente uno se protege y si no pasa esto, existen dos posibilidades: El ataque es demasiado sorpresivo o proviene de alguien que no se espere que ataque”, dijo Sabaj.


Robo insignificante


El agresor de los niños, habría entrado a robar, sin embargo, lo que se llevó fueron unos discman que estaban en mal estado y $80 mil pesos. En la casa quedaron otras especies de mayor valor como una cámara fotográfica digital, un MP4, un DVD e instrumentos musicales.


Hernández no trabajó como de costumbre


Según la fiscalía, el 17 de enero –cuando atacaron a los niños- Hernández no llegó a abrir la peluquería en el caracol de Puente Alto, donde trabajaba.


La mujer habría llegado después de las dos de la tarde, es decir, con cuatro horas de retraso. Supuestamente, permaneció 60 minutos en el local y luego se ausentó hasta las 7 PM.


Mentiras con verdad


Sabaj comentó que la madre de los niños acostumbra a decir mentiras con algo de verdad. Si bien se comprobó el argumento de Hernández –que ese día se habría ausentado del trabajo porque su hijo necesitaba unas cuerdas para la guitarra- según el fiscal, el menor consiguió los materiales, el día anterior al ataque.


Además, la imputada comentó que en esa ocasión se atrasó porque se encontró con una clienta que era parvularia.


“Se empadronaron a todas las parvularias de Puente Alto (más de mil); de ellas, 20 se atendieron en el caracol; de esas, 4 fueron a la peluquería (de Hernández); y efectivamente una de ellas se había peinado (con la imputada), pero después nunca más se encontraron”, precisó el fiscal.


Ella nunca vio los cuerpos


Sabaj declaró que Hernández había dicho que fue ella quien encontró el cuerpo de Esteban, que la mujer habría alertado del ataque y que describió cómo estaba su hijo.


“Los testigos nos dicen que estuvieron con la señora Jeannette durante toda la tarde y que ella nunca entró a la casa”.


 

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