El jesuita defensor de la causa mapuche: "Daniel Melinao no mató al carabinero"

En conversación con Emol, Luis García-Huidobro asegura que las comunidades indígenas son víctimas del sistema y que carabineros y el Estado han generado un verdadero montaje en contra de ellos.

28 de Diciembre de 2013 | 16:22 | Por Verónica Reyes Serra, Emol

SANTIAGO.- Una marcha en apoyo al comunero Daniel Melinao, quien arriesga una pena de 35 años por su supuesta participación en la muerte de un carabinero, culminó con 16 detenidos: 15 de ellos eran mapuches y uno de ellos un jesuita de 34 años, que se ha convertido en el más firme defensor de la causa indígena.


"Carabineros me dijo que me dejaba en libertad por ser jesuita (...) Los 15 mapuches quedaron presos y el jesuita de apellido compuesto pa' fuera (sic)", tuiteó en ese momento Luis García-Huidobro, dando cuenta de una de sus mayores preocupaciones, la discriminación que, a su juicio, sufren a diario los miembros de dichas comunidades. 


En las próximas semanas el religioso cumplirá un rol clave en el juicio contra Melinao. "Él es inocente y tengo la certeza de ello", aseveró en conversación con Emol.


"Daniel no estaba ese día en la comunidad. Doy testimonio de eso, porque horas antes yo mismo lo fui a dejar al bus y él se fue, por lo tanto, no estaba ahí cuando llegó carabineros", relató en relación a esa fatídica mañana de 2012 al interior de la comunidad Wente Winkul Mapu de Ercilla, cuando en medio de un allanamiento murió el cabo Hugo Albornoz.


"Carabineros tiene un video de una mancha roja que pasa por la cámara y dieron por hecho que se trataba de una persona", indicó el jesuita agregando que con esa prueba "se inculpó a Melinao".


"Un carabinero aseguró ver a Daniel vistiendo de rojo ese día, pero Daniel estaba en Collipulli, insisto: yo mismo lo fui a dejar al bus", remarcó.


Según García-Huidobro, un año después de que el fiscal a cargo adujera no poseer pruebas certeras en torno al caso, alguien de la institución uniformada aseguró haber visto al comunero vistiendo una prenda en tonalidades rojas.


"A la gente se le está condenando sin pruebas, con testimonios inventados por carabineros", acusó.


Lejos de todo


Luis García-Huidobro se crió en Santiago junto a su familia, pero cuando decidió seguir la vida religiosa optó por un futuro ligado al trabajo en terreno lejos de la capital.


Antes de emigrar al territorio mapuche, estuvo en una comunidad indígena en México en la zona de Oaxaca, en donde dictaba clases, y en la pastoral indígena de la Región Metropolitana.


"A través de un sacerdote del Verbo Divino comencé mi cercanía con el pueblo mapuche", recordó. Hace un año, junto a otros cuatro miembros de la Compañía de Jesús, trabaja en la comunidad Anillén.


"Nos movemos por toda la zona haciendo labores sociales y culturales. En Tirúa trabajamos con el Hogar de Cristo y una asociación de tejedoras", señaló, tras asegurar que no le gusta la ciudad y que no estaría dispuesto a regresar a un mundo atiborrado de estrés. Allá es feliz.


La causa indígena


El jesuita dijo estar convencido de que los "perseguidos por el sistema" no son los mapuches por sí mismos, sino el movimiento generado desde la etnia cuyo objetivo es la recuperación territorial. Asimismo, aseguró que "carabineros y el Estado han generado un montaje en contra de los indígenas".


"Viviendo aquí es imposible no involucrarse con el tema. En la región suceden hechos de público conocimiento. Están aplicando la ley antiterrorista", aseveró puntualizando que ha visto "cómo los niños se han visto afectados por la estigmatización".


Respecto a los activistas con una postura pública más radical, como los de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM), García-Huidobre sostuvo que conoce sus directrices y sus argumentos.

"Ellos tienen una clara postura frente al tema, se trata de un boicot a todo el sistema capitalista que hay en la zona. Hay una necesidad de resistir ante el capital forestal que se ha encargado de ejercer un control territorial", manifestó.


"Hay un modo discriminatorio de proceder por parte de carabineros en contra de las personas que están luchando por la recuperación de las tierras. Estos no son casos aislados, es habitual. Los mapuches hablan de montaje porque siempre que ocurre un hecho delictual en la zona detienen a uno de ellos, muchas veces sin pruebas. Y después los carabineros mienten frente a los tribunales", declaró.


"La solución es expropiarle a las forestales"


El jesuita sostuvo que la solución al conflicto pasa por expropiar las tierras históricas y para que eso ocurra, "es inevitable que el Gobierno enfrente a las grandes empresas forestales".


"El Gobierno debería expropiar a las grandes forestales y a los grandes latifundistas las tierras en conflicto y pasarla a las comunidades, que es lo que se ha hecho en hartas partes del mundo donde hay conflictos similares. En Honduras se acaba de hacer eso con 800 mil hectáreas, en Venezuela se traspasaron al menos 2 millones de hectáreas", ejemplificó.


Desde su perspectiva, las forestales son las que provocan las migraciones y los conflictos en el Biobío y La Araucanía, ya que "no representan un modelo de desarrollo para que el ser humano pueda convivir cerca de ellas".


"Las forestales ocupan mucho territorio sin otorgar muchos puestos de trabajo, acabando con los recursos naturales y con el agua. Por lo anterior, terrenos que eran agrícolas y de bosque nativo pasan a ser de las forestales. Entonces, a las comunidades no les queda otra que emigrar a las ciudades e integrarse a un sistema capitalista", finalizó.

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