TOKIO.- Los fabricantes japoneses de teléfonos móviles se han fijado como objetivo ampliar su mercado en Latinoamérica, China y Europa para compensar las caídas en el mercado nacional, informó hoy la televisión NHK.
Sharp, el mayor fabricante de teléfonos móviles de Japón, está considerando vender sus aparatos en nuevos mercados emergentes como China o Brasil, mientras que sus ventas en Japón siguen cayendo.
La compañía nipona espera incrementar sus ventas en el exterior en cuatro millones de unidades durante el actual año fiscal que finaliza en marzo de 2010, lo que supone duplicar los ingresos procedentes de mercados exteriores.
Sharp se convertiría así en el primer fabricante japonés de teléfonos móviles que entra en el mercado brasileño, a pesar de que ya usa un sistema de transmisión similar al nipón, que permite ver televisión en aparatos portátiles.
Asimismo, Toshiba, otro de los grandes fabricantes de electrónica de Japón, expandirá sus operaciones a Alemania y España con un modelo multimedia, similar a un mini-computador portátil, llamado en el país asiático “T-01A”.
El proveedor de telecomunicaciones nipón DoCoMo firmó la semana pasada un acuerdo con la española Telefónica para vender el dispositivo en España, que dispone de pantalla táctil y sistema operativo Windows.
Además la mayoría de los fabricante de móviles japoneses se han fijado China como uno de los mercado preferenciales, ya que en su opinión la demanda seguirá creciendo a pesar de la crisis.
Sharp planea ampliar su cuota en el mercado chino con la introducción de aparatos más baratos, mientras que Panasonic contempla entre sus estrategias contra la crisis de ventas la expansión hacia el vecino asiático.
Las ventas para el conjunto de los fabricantes de telefonía móvil cayeron un 30 por ciento en el año fiscal 2008, que finalizó el pasado marzo, respecto al anterior.