La historia oculta de la selección de Maturana

Dos bloques dividen al combinado peruano. El técnico colombiano eligió como líder a José del Solar, pero el grueso del plantel no aprueba la decisión. Las heridas del anterior proceso eliminatorio aún no cicatrizan.

25 de Abril de 2000 | 09:33 | El Mercurio
No fueron pocos los que se sorprendieron con la presencia de José del Solar en el seleccionado peruano. El gusto futbolístico de Francisco Maturana y el retorno del ex jugador de Universidad Católica a Universitario de Lima facilitaron la llegada del zurdo. La decisión del colombiano tuvo un costo. Parte importante del plantel, especialmente los jugadores de mayor trayectoria, no estuvo de acuerdo con la medida y aún observa con recelo la presencia del zurdo en la escuadra de la franja roja.

Quienes conocen la vida interna de la selección peruana no dudan en decir que Del Solar no es muy querido. Sólo sus compañeros de club, Marko Ciurlizza, Juan Pajuelo y Oscar Ibáñez, se instalan tras su liderazgo. La automarginación del Chemo en las eliminatorias pasadas, luego del empate como local frente a Colombia, cuando las dudas acechaban tras el dubitativo comienzo, nunca fue digerida por los jugadores que integraron el núcleo histórico que dirigió Juan Carlos Oblitas, considerado el gran responsable de la recuperación del fútbol peruano en la década anterior.

Para Maturana, Del Solar es el líder del equipo, el eje sobre el cual edifica su sistema táctico. En la Villa Deportiva Nacional (Videna), lugar de concentración del equipo, comentan que el colombiano hubiera preferido nombrar capitán al zurdo, pero por una decisión política entregó las jinetas a Nolberto Solano.

En la vereda opuesta, con el grueso de los jugadores que militan en el exterior, más los que actúan en la competencia local, se encuentran José Soto, Jorge Soto, Nolberto Solano y Roberto Palacios. Este grupo se encuentra herido y molesto por la salida de Juan Reynoso, zaguero del Cruz Azul y capitán por varios años del conjunto incaico. De fuerte carácter y referente obligado del ciclo Oblitas, su ausencia se explica porque habría peleado un premio especial para los seleccionados que juegan en el exterior. Los dirigentes le pasaron la factura y el cuerpo técnico prefirió obviar su presencia.

Las dificultades de Maturana no pasan exclusivamente por la no convocatoria de Reynoso. La imagen de Juan Carlos Oblitas aún ronda en los pasillos de la Videna. Los veteranos del grupo estiman que la salida del ex puntero izquierdo fue apresurada e injusta, que no se evaluó el inmenso avance del seleccionado en los últimos años. Por eso, no es aventurado decir que al primer remezón (léase una serie de malos resultados) la estrella de Maturana podría eclipsarse. En cuanto a la relación del entrenador cafetero y Oblitas, es conveniente afirmar que es normal y cordial, sin sobresaltos.

Para morigerar el clima interno, y demostrando su muñeca política, Maturana optó por repatriar desde Venezuela a José Velásquez para que asumiera como ayudante de campo. Una medida natural, pues no existían peruanos en el cuerpo técnico. El preparador físico es el uruguayo Alejandro Richino y la presencia del otrora volante internacional templó el clima interno. Maturana, en otra medida inesperada, incorporó como entrenador de la selección sub 20 a Julio César Uribe, que en la etapa anterior se ubicaba en la oposición a la línea oficial.

Así llega Perú. Con un frente de conflicto abierto, aunque en estas instancias los resultados suelen mandar. Y en Lima creen que con este equipo están para alcanzar una de las cuatro plazas para la Copa del Mundo.

Por Leonardo Burgueño
Enviado especial a Lima

NOTAS AL MARGEN.

CONCLAVE CAFETERO: La moda colombiana se impone en Perú. Al seleccionador Francisco Maturana se suman varios entrenadores y jugadores del país de la cumbia. Incluso la selección colombiana preparó en Lima su viaje a La Paz para medirse con Bolivia. Por eso el sábado en la noche, en un concurrido restaurant limeño, departieron una animada cena Pacho Maturana, el seleccionador cafetero Luis Chiqui García, Jorge Luis Pinto (entrenador de Alianza Lima), Alvaro Jesús Gómez (técnico de Melgar de Arequipa) y "Chepe" Torres (Unión Minas).

NO HUBO DISCRIMINACION: Las informaciones que llegaron a Santiago hablaban de que las puertas de la Videna fueron cerradas para los enviados especiales de los medios chilenos. Alguien se equivocó o actuó con mala intención, porque la práctica dominical fue a puertas cerradas y ningún miembro de la prensa (local e internacional) pudo observarla. Incluso, la única nota que dieron los jugadores peruanos fue para el programa "El Equipo de Primera", de Megavisión. José del Solar fue contactado en directo. Entonces, antes de hablar hay que informarse mejor.

VELAS PARA BAYLON: En el fútbol peruano aún no logran reponerse de la tragedia que costó la vida al ex internacional y zaguero de Alianza Lima Sandro Baylón. En el sector de Costa Verde, donde se produjo el accidente, varios ramos de flores recuerdan al malogrado y joven defensor, que de seguro hoy estaría incorporado al plantel del representativo del Rímac.

Concentración en las alturas

A las 19.30 de hoy arribará a Santiago la selección peruana, que mañana enfrenta a Chile en el estadio Nacional. En principio se mencionó que el cuadro incaico viajaría en una nave de la Fuerza Aérea, pero en definitiva lo hará en Lan Chile. Junto a la delegación viajan Nicolás Delfino, presidente de la Federación, y Teófilo Cubillas, el mayor jugador peruano de todos los tiempos. La presencia del máximo directivo no es habitual en los viajes del combinado de la franja roja.

En Lima, luego de la práctica en doble turno, se confirmó que el equipo que adiestra Pacho Maturana no visitará el recinto ñuñoíno. El plantel se dirigirá al hotel Acacias de Vitacura, donde tendrán una rigurosa concentración. Las medidas de seguridad pretenden aislar a los jugadores del clima que habitualmente acompaña a este tipo de partidos.

Una de las dudas era saber si Maturana se inclinaría por cuatro o cinco defensas. En definitiva, Perú saldría al campo con Oscar Ibáñez en el arco. Miguel Rebossio ocupará la plaza de líbero. Los marcadores centrales, que en zona se encargarán de Zamorano y Salas, son José Soto y Juan Pajuelo. En la mitad de la cancha trabajarán Jorge Soto, Juan Jayo y Percy Olivares (fue el último en incorporarse junto a Juan Huamán). Unos metros más arriba se instalarán Nolberto Solano y José del Solar, quedando Roberto Palacios como media puntada. Solitario en ataque Claudio Pizarro, figura del Werder Bremen. La pizarra de Maturana ya funciona.

Vea nuestro especial sobre las Eliminatorias


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