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Marco Antonio Solís, el origen del fenómeno

Su éxito "Si no te hubieras ido" ya muchos lo sabían de memoria, pero su cara se hizo conocida en Chile el lunes pasado, en el Festival de Viña. Tras esa figura mesiánica se yergue una historia que sólo sabe de éxitos y que le valen el reconocimiento apabullante que le entregan sus fans. Un ídolo.

24 de Febrero de 2005 | 09:15 | Felipe Gálvez T, El Mercurio en Internet


SANTIAGO.- Los más de 30 músicos ya llevaban tocando un par de minutos, pero el maestro Solís aún no aparecía en escena. El delirio, sin embargo, era sorprendente. La Quinta Vergara lucía empapelada con carteles de todos los colores y todas partes de Chile y el mundo. La imagen del ídolo se reproducía incontables veces, especialmente en la galería, pero también en los palcos y la platea. Sus fans no dudaron en pagar un poco más con tal de tener más cerca al mexicano.

El delirio que Marco Antonio Solís provocó el lunes en la noche, pocas veces se había visto antes en el Festival de Viña del Mar. Su espectáculo fue sin lugar a dudas el más vitoreado, el más aplaudido, el más cantado.

No eran pocos los que sólo conocían una canción de Solís (la archiconocida "Si no te hubieras ido"); muchos menos los que lo veían por primera vez. Y es que en 26 años de carrera, ésta fue recién su tercera presentación como solista en Chile, país donde increíblemente encontró más fans de los que cualquiera podría haber esperado.

¿De dónde vino este ídolo?

Marco Antonio Solís (29-12-1959) se hizo conocido en su país por ser el fundador – junto a Joel Solís- del grupo "Los Bukis" (que significa "los jóvenes" en lenguaje indígena). Los primos habían formado ya antes el dúo "Los hermanitos Solís", en su natal Ario de Rosales, Michoacán.

Fue Marco Antonio quien compuso el primer éxito: "Falso amor", de 1975, hizo que todo México conociera a "Los Bukis". De ahí el primer paso de la internacionalización fue Estados Unidos - con ingreso ilegal incluido-, potencia a la que conquistaron a través de los jóvenes compatriotas que vivían en ese país.

En los años ochenta el grupo se consolidó con nuevos integrantes y la grabación del disco "Mi fantasía" (1984), que incluyó éxitos como "Necesito una compañera" y "Ya no te vayas". Tres años después alcanzaron la cima con la producción "Tu cárcel", que incluyó "Me volví a acordar de ti", con el cual obtuvieron el primer Disco de Diamante a un artista latinoamericano, por superar el millón y medio de copias vendidas en México.

Otro de los grandes éxitos de esta banda fue producido en 1989. Se llamó "Y para siempre... Los Bukis", álbum que incluyó el éxito "Cómo fui a enamorarme de ti", que fue también el nombre de una de las películas que grabaron "Los Bukis".

Desde ese año la figura de Marco Antonio Solís resaltó por sobre sus compañeros. Sus composiciones comenzaron a ser grabadas por figuras como Raphael, Lucerito, Rocío Durcal, José Luis Rodríguez y posteriormente Paulina Rubio.

Ese hecho determinó un cambio que sindicó el comienzo del fin del grupo. Era tanto el éxito de Solís por sí solo, que para el lanzamiento de "Inalcanzable", en los primeros años de los ’90, comenzaron a ser conocidos como "Marco Antonio Solís y Los Bukis".

Tras años de rumores y un profundo quiebre interno que se arrastró por mucho tiempo, en 1996 se produjo el fin de "Los Bukis" originales. La banda siguió con nuevos músicos y bajo el nombre de "Los mismos", pero el maestro Solís ya se lanzaba como solista con "En pleno vuelo". El vuelo, claro sería cada vez más alto.

"El Buki"

No fue consagración lo que vino en la carrera de Solís. Eso ya estaba logrado de antemano. De ahí en más, el compositor mexicano sólo cosechó éxito tras éxito, lo que le reportó numerosos premios Billboard, el Grammy Latino y el reconocimiento como uno de los artistas más importantes de la balada latinoamericana.

"Marco"; "Trozos de mi alma", donde interpretó canciones que había escrito para otros artistas, además de lanzar el clásico "Si no te hubieras ido"; "Más de Alma", ganador del Billboard 2002 al mejor compositor y "Tu amor o tu desprecio", son los discos con los cuales Solís suma más de 40 millones de copias vendidas en el mundo.

Sin abandonar las historias sencillas con ritmos románticos, Solís también probó suerte con corridos norteños, cumbias y rancheras. Y eso fue lo que demostró en la Quinta Vergara, donde incluyó canciones como "Viva el amor" y "Más que tu amigo", que hicieron bailar a todo el público.

Pero lo suyo se basa más bien en ese estilo de prédica que transmite con sus canciones, con una voz privilegiada y que da al show un ambiente profundo y de cercanía. Solís es un agradecido de la vida y de Dios. Profundo católico, reza en medio de sus shows y trata a la audiencia como "hermanitos", rememorando quizás aquellos tiempos en que se inició en la música.

"El Buki", como se le conoce en México, sabe que tiene a su público a los pies y que podría cantar toda una noche, o mejor, dejarlos a ellas - y ellos- corear sus canciones mientras el se desplaza a paso cansino por el escenario.

"Detrás de esta despeinada cabellera y esta barba, sólo hay un corazón agradecido de este servidor que es Marco Antonio Solís", dice con su talante FM, dando más efervescencia a una audiencia extasiada al máximo.

A Chile arribó recién en 2004. Pero ya es un ídolo máximo. Sus últimas producciones "La historia continúa" - un compilatorio de 18 de sus mejores temas que incluye DVD y ya vendió 40 mil unidades- y "Razón de sobra", sólo cosechan éxito. En total sus discos suman más de 300 mil ventas y ya tiene dos Discos de Oro y uno de Platino.

Muchos no lo conocían y quedaron sorprendidos y gratificados con su show del lunes en Viña del Mar. Muchos sienten ahora que perdieron la oportunidad de ver al maestro. Pero Marco Antonio Solís sigue en Chile y ya tiene agendados varios conciertos. Anoche estuvo en Antofagasta, el 25 de febrero, en el estadio regional de Concepción y el 27, junto a Los Nocheros en la elipse del Parque O’Higgins. Imperdible.
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