El chileno Cristóbal Guldman fue uno de los pilotos que manifestó su molestia por los cambios en el Dakar.
El Mercurio
UYUNI.- "El Dakar ha perdido su esencia". Es fue la frase que hace pocos días el piloto chileno Pablo Quintanilla emitió para mostrar su descontento por la cantidad de control en las rutas de la carrera y exigir más navegación en los recorridos.
Y al parecer, las palabras del competidor del tema Husqvarna no fueron críticas al aire, ya que corridas varias etapas de la prueba más difícil a nivel planetario, el enojo entre la gran mayoría de los participantes es evidente y palpable a los ojos de cualquiera.
La prueba de ello son los constantes reclamos que recibe la organización de parte de competidores que han sido penalizados por sobrepasar límites de velocidad en las Speedzone.
Para ellos, estos mecanismos de control se aplican muy seguidos y a veces no alcanzan a bajar la intensidad producto del vuelo. Para Cristóbal Guldman, esto tiene que ver con la llegada de Marc Coma a la organización.
"Él ha hecho varios cambios. No sé que se pretende, pero es muy fome, porque la gracia del Dakar son los fuera de pista y las navegaciones", explica a Emol el crédito chileno.
Asimismo, también se arguyen problemas con los radares y el GPS. De hecho Joan Barreda sufrió dos penalizaciones consecutivas en Jujuy. "Es complicado, porque vas a un ritmo muy fuerte y de pronto te encuentras con muchos seguidos", apunta.
Molestia que en el control final de Uyuni fue representada por la española Laia Sanz, quien a su arribo al campamento fue penalizada con 60 segundos. Ante esto, la hispana explotó y manifestó su desagrado.
"En mi vida había recibido tantas penalizaciones y gran parte tiene que ver con problemas en el GPS. De repente vas a 27 kilómetros, sabiendo que el límite es 30, y de golpe se te pone a 33. Ya van dos días, algo raro pasa con la cobertura", explicó la hispana.
Estas situaciones, se suman a las vividas por el propio Quintanilla y al argentino Marcos Patronelli, quien se había adjudicado la cuarta etapa de los cuadriciclos, pero tras unas revisiones finales en su marcha, le cedió el liderato al peruano Alexis Hernández.
El transandino se enteró por algunos compañeros de esta situación y su cara de disconformidad cuando se acercó a la carpa de resultados fue manifiesta. "No te puedo creer, se están pasando de la raya", exclamó.
Y con el correr de los días, seguramente seguirán sumándose las críticas. Los pilotos lo están gritando a los cuatro vientos: Quieren que el Dakar vuelva a sus raíces y no se transforme en una carrera que pierda la necesaria adrenalina con reiterativos monitoreos...