Ignacio Casale debió abandonar la competencia tras sufrir una fractura de clavícula.
AP
BELÉN.- La novena etapa del Rally Dakar 2016 no alcanzó a ser terminada por las altas temperaturas que se registraron en el último tramo de la especial, que inicialmente abarcaba 285 kilómetros comprendidos entre Belén y Fiambalá.
Los casi 50 grados a la sombra en la ruta obligaron a esta suspensión, con lo que de esta forma la competencia sumó otra cancelación y se convirtió en la edición mas interrumpida desde que la prueba está en Sudamérica.
Nunca, desde 2009, el Dakar sufrió tantos percances. En este 2016 ya van cinco etapas que no fueron concluidas y una que se vio suspendida, la primera, desde Rosario a Carlos Paz.
Y también muy tortuosa ha resultado la participación de los chilenos, ya que tras el abandono de Patricio Cabrera, seis nacionales han abandonado por durísimos accidentes en ruta.
Ya sea por fracturas o roturas del motor, prácticamente la mitad de los trece que largaron desde Buenos Aires no continúan en carrera. El primero en sufrir el rigor de las pistas fue Ignacio Casale, quien se quebró la clavícula izquierda.
Luego se sumaron Marco Reinike y Patricio Cabrera, con sendas fracturas en clavícula y codo, respectivamente. Cristóbal Guldman se retiró por un duro accidente en Bolivia, mientras que el resto no pudo seguir en ruta por fundimientos de motor.
Sólo siete cartas criollas se mantienen con chances de llegar a la meta en Rosario. Y la novena etapa de este martes también ha gatillado complicaciones, luego de que Daniel Más se quedara con su auto atrapado en un cajón en la ruta.
De esta forma, la legión nacional espera no vivir más bajas y terminar con los siete créditos que aún siguen en competencia. Habrá que ver si la suerte cambia en lo que resta en un Dakar que ha sido durísimo y el más accidentado desde que se trasladó a América del Sur.