El polaco Lukasz Kubot y la checa Andrea Hlavackova ganaron el partido que está bajo sospecha.
Reuters
MELBOURNE.- La Unidad de Integridad del Tenis (TIU) contactó con el polaco Lukasz Kubot y la checa Andrea Hlavackova después de que sus rivales en la primera ronda del dobles mixto del Abierto de Australia, los españoles David Marrero y Lara Arruabarrena, estén bajo sospecha de haber perdido a propósito.
"La TIU me contactó, pero es confidencial", dijo hoy Kubot. "A mí también, pero como dijo Lukasz, es confidencial", añadió Hlavackova en la misma rueda de prensa en Melbourne.
El diario "The New York Times" publicó hoy que el duelo generó una cantidad inusual de apuestas en varias casas. Pinnacle Sports, una de más importantes del mundo, suspendió las apuestas del partido 13 horas antes de que comenzara por la gran cantidad de dinero que los usuarios habían invertido a favor de la pareja Hlavackova-Kubot.
La checa y el polaco ganaron por 6-0 y 6-3 en 49 minutos. El diario estadounidense analizó el partido y aseguró que Marrero cometió muchos errores no forzados y no atacó a Hlavackova, una jugada habitual en el dobles mixto, que el hombre de la pareja incida sobre la mujer rival.
El tenista español aseguró a "The New York Times" tras el encuentro que tenía una lesión en la rodilla.
Kubot recordó hoy que el hecho de que haya muchas apuestas a favor de un ganador no es una prueba que demuestre que el partido estuviera arreglado. "Si no hay nada probado, no debería publicarse", dijo el polaco de 33 años.
"Ayer ganamos y dimos el cien por cien", añadió Kubot, que aseguró que no sabía nada de la posible lesión de Marrero. "Estamos centrados en nuestro juego. No sé si estaba lesionado o no, estábamos centrados en nosotros".
La TIU es un organismo independiente creado en 2008 por acuerdo de todas las instituciones que rigen el tenis internacional. Su objetivo es investigar supuestas infracciones al código de integridad e imponer sanciones.
El Abierto de Australia se vio sacudido hace una semana por la publicación de una investigación de la cadena británica BBC y la página web BuzzFeed según la cual 16 tenistas que en la última década ocuparon el "top 50", algunos de ellos campeones de Grand Slam, eran sospechosos de arreglar partidos.