BARINAS.- Muchas cosas sabrosas ocurrieron antes, durante y después del gran triunfo de 4-1 de Chile sobre Venezuela por la sexta fecha de las Clasificatorias. Aquí te contamos lo mejor...
La reventa se tomó la previa del partido
El estadio Agustín Tovar de Barinas tuvo un lleno total y si bien los boletos estaban agotados, en las afueras del recinto era muy fácil conseguir un ticket.
Bastaba con caminar un poco para encontrarse con un revendedor, los que tenían como tarifa dos entradas por 5 dólares, lo que equivale a 5.000 bolívares en el mercado negro.
La "marea roja" siempre está presente
Si bien era muy difícil llegar a Barinas, igualmente un grupo de hinchas chilenos se las arregló para hacerlo y estar en el encuentro ante la "Vinotinto".
La mayoría llegó vía charter en un vuelo que salió desde Islas Margaritas. Allí estaban Leonardo Hevia y su "tropa", Jaime, Jonathan, Sebastián y Camila, quienes pese a las adversidades se las arreglaron para decir presente, aún cuando estuvieron cerca de tirar la toalla por las complicaciones para llegar a la cuidad sede. La pasión por la "Roja" pudo más.
Las rabietas de Sanvicente
Ni siquiera el gol al minuto 9 tranquilizó al entrenador de Venezuela. El DT vivió a concho el encuentro y por varios pasajes dejó ver su molestia por el cometido de sus jugadores.
El técnico de la "Vinotinto" estaba enfurecido por la falta de presión de su equipo y porque no le quitaban el balón a Chile. Levantaba los brazos, reclamaba, pateaba el suelo y daba órdenes como desesperado. Sus rabietas se dieron una y otra vez.
¡Agua, por favor!
El partido se inició en Barinas con 31 grados y la temperatura nunca bajó de los 29 hasta el pitado final. Y si bien los jugadores no se vieron físicamente afectados, si sintieron el sofocante ambiente.
Durante varios pasajes del duelo, y mientras las acciones estaban detenidas, los seleccionados se acercaron al banco de suplente para pedir agua. Pinilla, Silva, Medel y Beausejour fueron los más recurrentes.
La eufória y la corbata de Pizzi
El segundo gol de Mauricio Pinilla desató la locura de Juan Antonio Pizzi. El DT de Chile festejó exaltado, saltando y gritando. Sin duda, fue su celebración más alocada desde que asumió.
El técnico dejó fluir todas sus sensaciones. La alegría era total, tanto que se dio un fuerte abrazo con su cuerpo técnico y jugadores como Medel y Gutiérrez.
Pero no quedó ahí, porque en el tercer gol fue una "locura". Pizzi se abrazó con todos e incluso otra vez aparecieron Gutiérrez y Medel. Este úlyimo incluso le tiró la corbata a "Macanudo" hasta casi sacársela. El propio DT prefirió después de esto quedar sin la prenda, porque el "nudo" ya casi no existía.
La "fiesta" de Medel
Otra más de Medel. Y es que tras el triunfo, había una fiesta en el camarín de la "Roja". Y uno de los que más festejó fue Gary Medel. El capitán armó el "mambo" al ritmo del reggaeton.
Y su celebración se extendió más allá del vestuario, pues el capitán de la selección salió rumbo al bus con su parlante a todo volumen, prácticamente bailando y riendo como un niño.
¿Y qué pasó con Vidal?
Pasaban y pasaban los minutos y uno de los protagonistas del triunfo de Chile no aparecía por zona mixta: Arturo Vidal. Pero había una explicación al hecho.
El volante del Bayern Munich tuvo que pasar al control de doping, por lo que demoró su salida. Al final apareció de los últimos, rezagado, y se dio el tiempo de hablar dos minutos con la prensa. Después se fue corriendo al bus, pues sólo lo esperaban a él y Fabián Orellana.