Católica se ilusiona con el título.
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SANTIAGO.- "UC campeón, UC campeón, UC campeón". Ése fue el grito de algarabía de los jugadores e hinchas cruzados tras el pitazo final del juez Eduardo Gamboa.
La victoria por 2-1 sobre la Universidad de Chile liberó a los precordilleranos, quienes sufrieron con los 6 minutos en total que adicionó el juez y con las arremetidas de los laicos.
A la cancha a celebrar saltaron todos, incluso el suspendido Nicolás Castillo, quien lideró a la barra desde la tribuna Sergio Livingstone y que sumó a la alocada celebración.
Primero corrieron hasta la galería Mario Lepe, unos se subieron a la reja, mientras otros buscaban a sus familiares para abrazarlos y besarlos.
Ya habían pasado casi 10 minutos del término del partido y los jugadores seguían en la cancha. Ninguno se quería ir.
Y sin lugar a dudas el más requerido para las fotos y felicitaciones fue Jaime Carreño. El volante le regaló su camiseta a un hincha, corrió de un lado para otro y cerca de 4 forofos se saltaron las medidas de seguridad para estar con él.
Mario Salas sólo estuvo al inicio. Dejó que sus pupilos festejaran. Pero en camarines los recibió uno a uno. Un fuerte abrazo y un "vamos carajo" fue su mensaje.
Mientras los jugadores saltaban y cantaban. "Esta copa se queda en el cerro", fue lo que más se escuchó en el vestuario de los locales.