
Cansado de deambular por Europa, el delantero decidió volver al club que lanzó al Viejo Continente tras confirmarse su regreso el 06 de enero.
La llegada de Castillo fue clave en el andar de la UC. Rápidamente se convirtió en el goleador del Clausura y demostró con creces que su llegada era para ser un aporte.

Si bien el equipo de Mario Salas debutó con un empate 2-2 ante Iquique en San Carlos, lo que vino después dio para ilusionarse.
El conjunto precordillerano sumó cuatro victorias consecutivas (Calera, Wanderers, U.Concepción y U.Española) y se mantuvo mano a mano peleando el liderato junto a Palestino.

El partido de la UC ante O'Higgins fue para el olvido. Los cruzados se vieron sobrepasados en todo momento. El 4-0 en 60 minutos lo decía todo y si bien casi logran el empate, finalmente el partido acabó 4-3.
Fue una caída muy dolorosa, ya que los pupilos de Salas perdieron la cima del Clausura cuando tenían todo para quedar como únicos punteros.

Tras la caída con O'Higgins, Católica sufrió un fuerte bajón. Y uno muy duro. El equipo cruzado se vio confundio, algo que quedó claro en el Monumental.
Los cruzados perdieron categóricamente por 3-0 ante Colo Colo alejándose a seis puntos de los albos, líderes del torneo. A esa altura el título se veía muy lejos.

En el buen andar de la UC en el Clausura era clave Nicolás Castillo, pero el delantero se lesionó ante O'Higgins y estuvo un mes sin jugar.
En ese tiempo la UC careció de gol y sufrió empatando con Huachipato y perdiendo con Colo Colo. Claramente el poder anotar del atacante le hizo falta en un momento clave.

Si bien la caída ante Colo Colo hizo pensar que la UC quedaba fuera de carrera por la corona, tres triunfos al hilo y los traspiés de los de arriba renacieron las esperanzas de ser campeón.
Antofagasta, Palestino y Cobresal sucumbieron ante los dirigidos de Salas, quienes en la fecha 11 se pusieron nuevamente al mando del Clausura.

Los cruzados jugaron el clásico universitario con la presión del triunfo de O'Higgins sobre San Luis. Estaban obligados a ganar y no defraudaron.
Derrotaron 2-1 a la U en San Carlos y a falta de dos fechas para el final se mantuvieron punteros del Clausura y con la primera opción de ser campeones.

La penúltima fecha puso en jaque la celebración de la UC. El cuadro precordillerano perdió 1-0 con San Luis en Quillota, elenco que peleaba por no descender, dejando a O'Higgins con la primera opción de ser campeón.
El rostro de los jugadores lo decía todo, a falta de una fecha el título ya no dependía de ellos y todo quedaba en manos del conjunto de Rancagua.

Al comienzo de la última fecha quedarse con la corona no dependía de ellos. Pero las ganas de acabar con la maldición y la derrota de O'Higgins dejó el anhelado título en manos de los de San Carlos.
La UC derrota a Audax y aprovechó el traspié de los celestes para levantar la copa del Clausura y acabar con seis años de sequía en una dramática definición. Al fin misión cumplida.