Ciccone celebra en el podio del Giro.
EFE
SANTIAGO.- Hace tres años Giulio Ciccone animaba carreras amateur en su país. Así se lo pasó también las dos temporadas siguientes. Con 20 años, buscó darle una vuelta a su futuro y el año pasado animó el Tour del Porvenir, una de las carreras Sub 23 más importantes del mundo y que ha catapultado a ciclistas como el mismísimo colombiano Nairo Quintana y años atrás al estadounidense Greg Lemond y al español Miguel Induráin.
Hoy está viviendo un sueño, Ciccone. Integra un equipo de la segunda división (Bardiani) y se dio el lujo de derrotar a los mejores del mundo.
"Hoy es el mejor día de mi vida", dijo tras ganar la décima etapa del Giro de Italia que se está disputando por estos días en la máxima categoría del ciclismo mundial.
Y añade: "Es una emoción enorme. No sé cómo describirlo, no tengo palabras. Me gustaría dar las gracias a todo mi equipo, que ha hecho posible este día tan importante", señaló el neoprofesional de 21 años.
Ciccone subrayó la importancia de que su compañero Stefano Pirazzi estuviera en el descenso del penúltimo puerto. Con kilos de experiencia que le han dado sus seis participaciones en el Giro, Pirazzi le animó para que atacara por la victoria.
"Fue interesante que Pirazzi estuviera en la escapada. Comprendí que estaba en el lugar correcto y él me ayudó mucho, me calmó, y me dio luz verde para el ataque. Estoy feliz con esta victoria", concluyó.
Estuvo un par de horas hablando con la prensa, Ciccone. Luego tomó rumbo al hotel de concentración de su escuadra para someterse a masajes y otras terapias para recuperarse físicamente. Mañana el Giro debe seguir rodando.