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Lo bueno y lo malo que marcaron los 23 días del bicampeón de América en Estados Unidos

Desde la gran cantidad de chilenos que asistieron a los partidos al bajón anímico y futbolístico del capitán Claudio Bravo en la fase de grupos.

28 de Junio de 2016 | 12:04 | Por Javier Ugarte, enviado especial a EE.UU.
NUEVA JERSEY.- La participación de la selección chilena de fútbol en la Copa América Centenario, que la coronó campeona tras vencer en definición por penales a Argentina, ya es historia.

Hoy, más allá de los análisis técnicos y tácticos que llevaron a la "Roja" de Juan Antonio Pizzi a tocar la gloria en el certamen continental, que conmemoraba los 100 años de la Conmebol, hubo cosas buenas y malas que marcaron su paso por Estados Unidos.

Acá, algunos aspectos positivos y negativos de lo que vivió la escuadra nacional durante su periplo por las seis ciudades que estuvo el bicampeón de América.

Lo bueno



Alexis y "Edu" volvieron al gol

Uno de los puntos preocupantes con el que llegó a participar la "Roja" a la Copa América Centenario fue la falta de gol de sus delanteros. Alexis Sánchez no marcaba por la selección desde el 13 de octubre del año pasado, día en que le anotó dos tantos a Perú en Lima por las Clasificatorias sudamericanas.

Lo mismo ocurría con Eduardo Vargas, quien la última vez que celebró un tanto con la camiseta chilena fue también en el pleito frente a los peruanos, en el que marcó en dos oportunidades. Pero finalmente la racha negativa terminó en el choque frente a Panamá en Filadelfia donde ambos marcaron dos dianas y luego volvieron a anotar ante México.

El tocopillano igualó a Iván Zamorano con 34 goles por la selección y quedó a tres de los 37 de Marcelo Salas.

Mientras que el nacido en Renca se coronó como el máximo artillero del certamen continental, con seis tantos

Jugadores que aprovecharon su opción

El técnico Juan Antonio Pizzi no realizó muchos cambios de jugadores en el once titular durante los cuatro partidos que disputó. Pero cuando los hizo sus pupilos aprovecharon la opción de ser una clara alternativa en el esquema de juego.

Hay tres casos que son el claro ejemplo: José Pedro Fuenzalida cumplió una buena labor cuando debió ingresar. En el debut ante Argentina reemplazó en el segundo tiempo a Charles Aránguiz, a los 82 minutos, y anotó el gol del descuento.

Luego el jugador de la UC entró contra Bolivia por Mauricio Isla, a los 76’, y ante Panamá fue titular como extremo por derecha y terminó jugando como lateral izquierdo. Frente a México volvió a ser marcador, pero ahora por derecha, donde respondió a la confianza del DT. Pero ante Colombia fue extremo por el mismo sector, donde anotó un tanto, y ante Argentina ocupó la misma posición.

El otro jugador que ganó bonos de cara a las Clasificatorias sudamericanas fue Pedro Pablo Hernández. El "Tucu", ingresó desde el primer minuto como volante central ante Bolivia, cumpliendo la función del lesionado, en ese momento, Marcelo Díaz y respondió de buena manera, con mucho despliegue en la marca y sólido en el juego aéreo. También sumó un par de minutos contra Panamá.

Lamentablemente para él, inició desde el arranque contra Colombia, pero abandonó en la primera etapa por una lesión en la rodilla.

Y por último, Edson Puch. El nacido en Iquique dejó buena impresión como titular en el amistoso del 1 de junio frente a México, por ello Pizzi lo volvió a utilizar contra los bolivianos cuando a los 66’ entró por Fabián Orellana y a los 59’ por Jean Beausejour frente a los panameños, donde en ambos pleitos respondió exitosamente como extremo por derecha; tal como lo hizo contra México donde fue titular y también vio acción ante Colombia y Argentina.

El imprescindible Arturo Vidal

Definitivamente el volante Arturo Vidal es el jugador distinto de la "Roja". En la Copa América Centenario, y pese a que llegaba con un gran desgaste, demostró toda su calidad y fue uno de los puntos más altos del equipo de Pizzi, algo que dejó de manifiesto en el duelo ante Bolivia donde marcó los dos goles de la victoria.

El del Bayern Munich fue clave en su trabajo en la mitad del campo, armando juego, pero también en contener. Su movilidad por toda la cancha, el despliegue físico y el poder de liderazgo que ha adquirido al interior del grupo lo convierten, hoy, en un imprescindible en la selección.

La "Marea Roja" se dejó sentir

Durante los seis partidos que disputó la "Roja" en Estados Unidos los hinchas nacionales no defraudaron.

La "Marea Roja" se hizo sentir con mucha intensidad en los duelos del Grupo D, sobre todo el que Chile disputó con Panamá en Filadelfia, donde llegaron al estadio Lincoln Financial Field más de 22 mil forofos nacionales. Aunque en la final frente a Argentina en New Jersey también superaron los 20 mil nacionales, quienes no se cansaron de celebrar el título obtenido.

La seguridad a prueba de todo

Uno de los aspectos que más llamó la atención durante el torneo fueron las estrictas medidas de seguridad que implementó la policía de Estados Unidos en los diferentes recintos deportivos.

Todo hincha que ingresaba al estadio, al igual que los periodistas acreditados, era escaneado con un detector de metales y sus pertenencias pasaban por otra máquina que rastreaba residuos de drogas o explosivos. Además, en algunos sectores los autos eran revisados por perros antibombas.

Lo malo


El bajo rendimiento de Bravo en la fase de grupos

Faltando pocos días para que arrancara el torneo la presencia del arquero y capitán Claudio Bravo estuvo en duda. Los problemas de salud de su pequeña hija mantuvieron hasta último momento en incertidumbre al cuerpo técnico, pero finalmente el golero del Barcelona se integró recién el 1 de junio al plantel.

Pero pasaron los días y al portero le pasó la cuenta el inconveniente familiar. Claramente su bajo estado de ánimo se le vio reflejado en su desempeño en el certamen.

El capitán recibió cinco goles, de los cuales tres fueron errores categóricos. Además, estuvo falto de reacción y con poca voz de mando en el campo de juego. Pero comenzaron las etapas de definición y apareció el gran portero y capitán, quien no recibió goles antes de la definición por penales y finalmente fue elegido el mejor golero del campeonato.

Otro que no anduvo, pero durante todo el torneo, fue Fabián Orellana, quien se esperaba que su buena temporada en el Celta de Vigo de España la iba a ratificar en Estados Unidos, pero eso nunca ocurrió.

El formado en Audax Italiano ingresó a los 53’ frente a Argentina por el lesionado Eugenio Mena y fue titular contra los bolivianos, aunque en ninguno de los dos cotejos gravitó. Es más, su bajo desempeño y su falta de profundidad en ataque lo dejó fuera contra Panamá, ni tampoco vio acción desde la suplencia en los otros compromisos.

No apareció el "9" natural

Unos de los aspectos que aseguró Juan Antonio Pizzi cuando asumió como técnico de la selección chilena de fútbol es que le gustaba jugar con "9" de área.

Sin embargo, en la Copa América Centenario solo en dos partidos ingresó con un jugador especialista para ese puesto, Mauricio Pinilla. El atacante del Atalanta reemplazó a los 69 minutos a Eduardo Vargas ante Argentina en la fase de grupos, y luego fue titular contra Bolivia, pero tuvo una opaca actuación y lo reemplazaron a los 57. De ahí no vio más acción, incluso en el segundo tiempo contra Colombia Mark González entró por Vargas.

Mientras que el otro "9", Nicolás Castillo, no disputó ningún partido en la primera fase y sólo sumó 12 minutos en la final y marcó un penal en la definición.

Las largas distancias entre sedes

Fueron más de 27 mil kilómetros los que recorrió la «Roja» en avión entre las seis sedes que disputó sus partidos, siendo el vuelo más largo el de San José a Filadelfia para el encuentro con Bolivia, con una duración de seis horas.

Esto, a muchos jugadores les afectó con las horas de sueño y el desgaste físico que significó tener tan pocos días para descansar entre un compromiso y otro.

Fría relación de jugadores con los hinchas

Durante toda la copa muchos hinchas llegaron a alentar a la selección a los hoteles donde se concentró en Estados Unidos.

Todos los fanáticos esperaban por largas horas intentar sacarse una fotografía o un autógrafo con sus ídolos, pero les resultaba infructuoso, pues salvo, Claudio Bravo, Gary Medel, Arturo Vidal y Johnny Herrera, se dieron tiempo en New Jersey compartir algunos minutos con los forofos.