RÍO DE JANEIRO.- Rafael Nadal dio batalla, pero no le alcanzó y terminó cediéndole la medalla de bronce del tenis individual olímpico a Kei Nishikori.
Al tenista español le pasó la cuenta el desgaste que realizó en la semifinal ante Juan Martín del Potro, aunque de todos modos luchó hasta lo que más pudo para tratar de subirse al podio.
Pero sus ganas y su garra no bastaron. Finalmente el japonés se quedó con el bronce por 6-2, 6-7 y 6-3 en casi tres horas de partido en Río de Janeiro.
Nadal no parecía el mismo de jornadas anteriores, pero la peleó cuando pareció tener el partido perdido, luchando hasta el final por un metal olímpico.
Muy consistente desde el fondo de la pista, Nishikori fue encadenando golpes que poco a poco acababan con las defensas del español.
Así, el japonés rompió el saque a Nadal en el quinto juego y éste ya no pudo levantar el set (6-4).
En el inicio del segundo ser clave. Nadal tuvo la ocasión de quebrar a Nishikori y colocarse con 2-0, pero el japonés acabó ganando su servicio y el siguiente del español.
La medalla de bronce parecía lejana para Nadal, cuando Nishikori estuvo a dos puntos del metal con 5-2, pero el español empató 5-5.
Luego hubo un juego larguísimo que pudo caer de los dos lados, y se acabó anotando Nadal (5-6) después de que Nishikori intensase una dejada que se quedó a un centímetro de cruzar la red.
Y el español acabó forzando el tercer set en el tie break (1/7).
El japonés se marchó de la pista y tardó más de 10 minutos en volver, lo que motivó la crítica de Nadal, que llamó al supervisor del torneo.
A la vuelta de Nishikori, el español, visiblemente molesto y descentrado, perdió su servicio mediado el set (3-1) y acabó cediendo por un agónico 6-3, dejando escapar la posibilidad de sumar un bronce a su carrera.
Nadal, al menos, puede contentarse con el oro logrado en el dobles, junto a su amigo Marc López. Además del título olímpico ganado en Beijing 2008.