SANTIAGO.- Si Carlos Lampe ya era conocido para algunos chilenos por ser el arquero de Huachipato, seguramente a partir de hoy será recordado por muchos más hinchas nacionales.
El portero de la selección de Bolivia fue el gran protagonista del empate 0-0 ante la "Roja". Y no sólo por sus grandes y claves atajadas en el estadio Monumental.
El meta altiplánico se robó las miradas demorando la reanudación del partido cada vez que pudo. Ya a los 5 minutos dio la primera muestra de una historia que se repetiría una y otra vez.
Saque de fondo para los visitantes y Lampe que se demora en ejecutar el saque. Acomodaba la pelota, la tomaba y la volvía a colocar, retrocedía, miraba arriba y después de todo un rito lanzaba el balón.
Esa acción se repitió una y otra vez a lo largo del partido, algo que poco a poco fue desencajando a los dirigidos de Juan Antonio Pizzi, incluso, al propio DT que le reclamaba con fuerza al cuarto árbitro por esta situación.
Los jugadores chilenos comenzaron a impacientarse por la táctica del meta boliviano y cada vez que podían le hacían ver su malestar al juez brasileño, quien sólo escuchaba, pero no concedía a los reclamos.
Uno de los más molestos era Arturo Vidal. Precisamente, el volante del Bayern cometió la falta sobre Lampe que invalidó el gol de Roco. Allí también Alexis Sánchez expresó su enfado diciéndole al juez que el meta estaba haciendo tiempo.
"Tremendo show", "el portero boliviano está enfriando el partido", "vienen a puro 'ratonear' partiendo por su arquero", eran algunos conceptos que se escuchaban el entretiempo en las tribunas del recinto de Colo Colo.
En el complemento nada cambió. En el primer saque de fondo el arquero altiplánico siguió con su táctica. Esta vez fue Charles Aránguiz el que le reclamó al juez.
Y así pasaron varias jugadas con Lampe como protagonista. O demoraba el saque o hacía tiempo tirándose al césped del Monumental acusando falta de algún chileno. Sus compañeros poco a poco cayeron en la misma táctica.
Los dirigidos de Pizzi estaban desencajados. Ya no sólo eran Vidal, Alexis o Aránguiz, también Vargas, Fuenzalida, Isla y hasta de la banca nacional mostraban su indignación ante el árbitro brasileño, quien recién a los 80' amonestó con amarilla al arquero de Huachipato.
La impotencia de Vidal terminó con el del Bayern golpeando a Lampe en los minutos finales y recibiendo tarjeta amarilla por su accionar, todo mientras Pizzi le seguía reclamando al cuarto árbitro.
Pitazo final y la táctica del meta boliviano cumplía su objetivo: Desencajar a los seleccionados chilenos y darle un valioso empate a su país. Por algo el meta acerero fue uno de los que más abrazos recibió cuando finalizó el encuentro.
"Hay que saber leer y enfriar un partido. Supimos entender eso y así los minutos fueron pasando. Sufrimos bastante, pero estamos felices", dijo a Emol el meta reafirmando que demorar el juego era parte de su táctica. Y Chile cayó...