Abrazos cruzados en San Carlos de Apoquindo. La UC sigue luchando por el bicampeonato.
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SANTIAGO.- Primero fue Iquique. Luego Unión Española. Y Universidad Católica no podía ser menos. También ganó y mantuvo encendida la lucha por el título del Torneo de Apertura.
Los cruzados golearon 4-1 a Audax Italiano en San Carlos de Apoquindo y continuaron a dos unidades del líder Iquique. Misma diferencia mantiene Unión. Todo está muy apretado arriba.
Le costó en un inicio al equipo de Mario Salas. El cuadro verde estaba muy bien parado y hasta el minuto 38 complicó a los locales con su planteamiento.
Pero una desatención y todo se fue abajo. Rápido ataque de la UC, pase excelente de Nicolás Castillo y Ricardo Noir que entró solo por el medio del área para poner el 1-0.
Audax entró durmiendo en el segundo tiempo y el campeón del fútbol chileno no lo perdonó. En dos minutos sentenció el partido primero con un gol de Nicolás Castillo (48') y luego con otro de Germán Lanaro (50').
Católica demostró su supremacía y ratificó lo que había demostrado en el primer tiempo. A los 60' Marcos Riquelme puso el descuento de penal, pero a los 23' Enzo Kalinski otra vez desató los festejos en San Carlos marcando el 4-1 a los 75'.
En los minutos finales la UC sufrió la expulsión de Stefano Magnasco por una dura entrada sobre Eduardo Navarrete. Si bien el juez primero le puso amarilla, luego cambió su decisión y le sacó la roja. Se pierde el partido ante Colo Colo.
Sobre el final del partido hubo problemas. Los jugadores se enfrascaron en encendidas discusiones con empujones y varios cara a cara luego de una fuerte falta de Osvaldo Bosso sobre Jaime Carreño.
Compañeros de ambos elencos intervinieron para evitar que todo pasara a mayores y el juez Julio Bascuñán amonestó a ambos protagonistas de la escena.
Pero hubo más. Luego del pitazo final Nicolás Peric corrió hacia el banco de la UC muy enfurecido y acusando burlas de un integrante de los cruzados. Tuvo que ser calmado por otros jugadores.
Incluso, algunos futbolistas de Audax tuvieron duros intercambios de palabras con los hinchas cruzados camino a vestuarios y Sebastián Pol se subió a la reja para lanzarle una patada a un fanático de la franja.
Triste final para un partido en que Católica ganó merecidamente.