TEMUCO.- Universidad Católica derrotó a Deportes Temuco por 2-0 ante más de 14 mil personas en el estadio Germán Becker de Temuco y por primera vez en sus 79 años de vida logró abrochar el anhelado bicampeonato.
El triunfo cruzado dejó una serie de hechos antes, durante y después del compromiso disputado en La Araucanía. Esto es lo que no se vio de la histórica coronación del cuadro de la franja.
Asado bajo el sol
Se anunció desde temprano que las puertas del estadio Germán Becker recién abrirían a las cuatro
de la tarde, dos horas antes del trascendental choque. Pero eso no impidió que miles de hinchas cruzados llegaran en gran masa antes del horario de apertura del acceso.
Muchos criticaron la medida, pero para pasar el rato hubo ingenio: Hasta una improvisada parrilla montaron un par de hinchas para degustar un asado y así hacer más agradable la espera.
La cábala de Nicolás Castillo
En los últimos compromisos importantes que ha jugado el equipo de Mario Salas, el delantero
Nicolás Castillo ha hecho ver su ritual: El oriundo de Renca ha sido siempre el último en bajar del bus.
Al interior del plantel, cuentan que el atacante se concentra demasiado y espera que todos sus compañeros bajen para recién dejarse aparecer. Ayer no fue la excepción y vaya que le dio nuevamente frutos: Otra vez fue figura anotando dos goles y además se ratificó como el exclusivo goleador del Apertura.
La desesperación del "hincha" Luis Landeros
El técnico de Deportes Temuco vivió de una manera distinta el partido ante la UC. Tras ser expulsado por alegatos en el cotejo ante la U, el joven entrenador no pudo estar en la banca impartiendo instrucciones.
Landeros vio el desempeño de sus dirigidos desde las gradas y su impotencia por no estar al borde de la cancha era evidente. Se ofuscó como un hincha más y tuvo que ver como su escuadra sucumbió ante la propuesta de Mario Salas.
El festín de los hinchas con los no considerados por Salas
Roberto Gutiérrez, José Luis Muñoz, Christian Bravo, Stefano Magnasco y Milovan Mirosevic fueron los jugadores del plantel que no formaron parte del banco de suplentes y que se ubicaron en un sector repleto de simpatizantes católicos.
Durante todo el lapso inicial, los futbolistas casi ni pudieron ver a sus compañeros: Se la pasaron sacándose fotos y firmando autógrafos. Fue tanto el ajetreo, que pasado el segundo tiempo ya no se los vio más en el sector.
El duro encontrón entre Castillo y Díaz
El primer tiempo entre araucanos y franjeados fue parejo, con pocas ocasiones de gol para ambos elencos. Y también de pierna fuerte. En una jugada, el volante de Temuco, Sebastián Díaz, fue con con rudeza a disputar un balón dividido con el goleador santiaguino.
Roberto Tobar no pitó nada ante la situación, por lo que Castillo encaró al joven valor temuquense, quien no se amilanó y le respondió al atacante. Estuvieron varios segundos discutiendo, acercándose peligrosamente el uno al otro, sin embargo, no pasó a mayores y finalmente sólo quedó en eso.
La violencia de los guardias que intranquilizó a jugadores, dirigentes y periodistas
Fue quizás el hecho más lamentable de una tarde feliz: Los encargados de seguridad del estadio Germán Becker tuvieron un repudiable actuar tras el pitazo final del encuentro.
Los efectivos de seguridad sacaron a la fuerza a familiares de Cristián Álvarez y Fernando Cordero, quien incluso salió rápidamente del reducto para ir en búsqueda de sus pequeñas hijas.
Pero los problemas no quedaron ahí: Los funcionarios también tuvieron desaires con ex dirigentes de la UC, como Luis Larraín y Jorge O'Ryan. Además, el mal accionar se repitió con periodistas, quienes fueron insultados, golpeados y retirados. Por lo mismo, el presidente del Círculo de Periodistas Deportivo informó que este viernes denunciará ante la ANFP a Deportes Temuco por el maltrato sufrido por los profesionales.
Las selfies de Maripán
Fue uno de los jugadores que más vibró con la inédita consagración. El defensa Guillermo Maripán disfrutó a concho la fiesta en el Becker. El zaguero de 22 años se ganó el cariño del hincha cruzado y el "Toqui de San Carlos" lo retribuyó de manera notable.
Varios simpatizantes le lanzaron celulares al canterano, con el fin de sacar selfies. Y no fueron una, sino varias las que Maripán realizó junto a los enfervorizados forofos, hasta ser uno de los últimos en retirarse de la cancha al festejo más íntimo en camarines.
El llamado de atención al atrasado Buonanotte
El victorioso camarín cruzado se retiró fugaz y raudo hacia el aeropuerto para tomar el chárter de retorno a Santiago. Hubo muy poco tiempo para celebraciones en vestuarios, por la prontitud del vuelo.
Sin embargo, un integrante demoró más de la cuenta: Diego Buonanotte fue el último en abandonar camarines y a su salida mientras se sacaba algunas fotos con hinchas, un miembro del cuerpo técnico lo retó. "Ya po, Diego...¡vamos a perder el avión!", se escuchó en zona mixta, ante las risas del propio argentino y personas presentes. Tras la reprimenda, el trasandino tuvo una verdadera salida a lo rockstar.
El espumante italiano olvidado en camarines
Tras la frenética y rápida partida del equipo de Mario Salas, el silencio se adueñó en la zona donde se ubica el camarín visitante. Con puertas cerradas, el lugar ocupado por los cruzados no dio luces sobre la íntima y corta celebración.
Salvo un pequeño detalle olvidado por la delegación. Una botella de espumante italiano quedó en la puerta. El elemento aún contenía líquido, lo que da cuenta de que el reloj acechaba a los de San Carlos de Apoquindo.