SANTIAGO.- Esteban Paredes parece no parar y pisa cada estadística que se le pone por encima. A sus 36 años sigue siendo la figura de Colo Colo y los goles continúan en su ADN.
Ahora se le suma algo más. De acuerdo a información recogida por El Mercurio, el delantero no solo es el máximo artillero del torneo chileno, con cuatro goles, porque también es el goleador vigente con más edad entre las 100 mejores ligas del planeta elaborado por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS) ligado a FIFA.
En ese listado supera al costarricense Erick Scott que juega con 35 años y 285 días en el Limón de su país. El podio lo cierra el checo David Lafata del Sparta, con 35 años y 165 días.
El secreto para mantenerse vigente en la alta competencia tiene varias aristas. Marco Martini, el italiano de 37 años que juega en La Fiorina de San Marino (modestísima liga que ni siquiera califica para entrar al listado del IFFHS) entrega parte de la receta.
"Si tuviera que dar un consejo, diría que lo importante es mantener un buen trabajo físico en los entrenamientos, pero sobre todo fuera de ellos, uno tiene que cuidarse mucho. Yo hice una larga carrera en la Serie A y B, ahora estoy acá en San Marino, una liga modesta, más familiar, con mucha tranquilidad. Me estoy divirtiendo, estoy haciendo goles y me hace feliz", dice el atacante nacido en Rimini, quien cumplirá 38 en abril, capocannoniere del "Campionato" que disputa con 13 conquistas en 15 presentaciones.
Paredes no es, en todo caso, el atacante más longevo del fútbol profesional chileno. Dicho record lo tiene Sergio Comba, quien juega en la Primera B por Rangers de Talca: el argentino tiene 38 años, 4 meses y 15 días.
"Esteban Paredes está a otro nivel. Pero, en general, el cuidado es el mismo, sobre todo en la comida. He estado en muchos planteles, con compañeros que tienen 16 ó 17 años, que podrían ser mis hijos. Entonces, cuando tú eres más grande, tienes un grado de responsabilidad mayor para tratar de demostrar a los más jóvenes que tú puedes estar a la altura de ellos. Eso te mantiene activo y vivo. Te conviertes en un parámetro para los más jóvenes, en un ejemplo", asegura el transandino.
Aunque el tema del retiro siempre está latente, todo depende del entorno.
"Pasa por el tipo de canchas, la calidad de los planteles y los cuidados médicos que te den los clubes. Yo me retiré a los 36, por ejemplo, porque la cancha sintética de Juan López en Antofagasta me lesionó la espalda y la rodilla", aclara el ex artillero César Díaz, autor de 158 goles como profesional.
Aunque existe un cambio de paradigma. Los clubes cada vez confían más en los goleadores más viejos.
"Antes era más difícil, pero hoy los equipos se están fijando en los más grandes. Porque no tienen lesiones y le aportan experiencia a los planteles", remata Comba.