Sigue la polémica por el escándalo en plena celebración del título del Barcelona en la Liga española.
Los jugadores del cuadro azulgrana vencieron 4-2 al Espanyol en el clásico y festejaron en cancha la corona. Pero se armó conflicto, pues los hinchas invadieron el campo e intentaron agredir.
Los jugadores del elenco culé arrancaron a los vestuarios y allí se produjo otra tensa situación. Sergio Busquets y Ronald Araujo encararon a los ultras que querían agredir.
No quedó allí. Aseguran que también los jugadores se enfrascaron en discusiones con trabajadores del Espanyol, quienes recriminaron los festejos en cancha.
En tanto, el ex presidente del Espanyol lanzó una acusación. "Creo que fue una provocación. Por todo lo que se había acordado y por todo lo que pasó. Lo reconoció el propio Xavi, que probablemente no lo tendrían que haber hecho", sostuvo Joan Collet.
"Cuando se acaba el partido y los jugadores se abrazan, sale toda la gente del banquillo... entonces nadie dijo nada. Se había llegado a un acuerdo de club. La segunda parte (de la celebración) sí que fue una provocación, reconocida por ellos mismos, y nosotros caímos. ¿A qué viene hacer la rueda? Fue una provocación", insistió.
Además, Joan Collet apuntó que el Barcelona no hizo caso de los Mossos d'Esquadra que, según él, "fueron los primeros" en pedirles que no celebraran el título de aquella manera.
"Si los Mossos te dicen que no pases por una calle, porque te pueden robar, y al final te roban, naturalmente se ha de culpabilizar al agresor, pero ya no tendrías que haber pasado", concluyó el ex presidente de la entidad blanquiazul.