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"Me prostituyo por un cigarro": La dramática historia de una luchadora de la UFC que hoy vive en la calle

A "Duda Cowboyzinha", en su mejor momento, la suspendieron por dopaje.

26 de Febrero de 2025 | 13:42 | Redactado por Felipe Santibáñez, Emol
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Agencias/Emol
Eduarda Neves Santana, más conocida como "Duda Cowboyzinha", parecía que iba a tener una interesante carrera como peleadora. Llegó a entrar a la UFC, la empresa de artes marciales mixtas más importante del mundo, pero hoy su vida es muy distinta. Es una adicta que incluso se ha prostituido para comprar drogas.

La atleta nunca ha tenido una vida fácil. Un día, después de una feroz pelea callejera, una amiga le recomendó que fuese a un gimnasio a descargar toda la rabia que llevaba adentro. Ella le hizo caso y la idea funcionó. Allí se sentía cómoda, en un hábitat ideal. También se dio cuenta que peleando podía cambiar su vida. En la Ciudad de Dios en Río de Janeiro vivía en una pequeña casa de dos habitaciones junto a su hija, su mamá y varios hermanos.


Pese a que arrancó con éxito su camino en el profesionalismo, los tormentos la atravesaban. Estuvo un tiempo alejada del octágono y subió mucho de peso.

Volvió al tiempo, supuestamente recuperada, y habló de lo que le pasó.

"Yo era la oveja negra de la familia. Pasaban muchas cosas, drogas, bebida, prostitución... todo eso. Yo consumía muchas drogas. Después de unirme a la lucha, me di cuenta de que no estaba bien. Si no hubiera pasado por nada, no sería esta Eduarda, tan fuerte. Estoy un poco loca, como dice todo el mundo, pero destaqué. Me metí en el barro y salí limpia. Veo que las chicas jóvenes de la favela siguen el mismo camino. Dicen: 'Esa vieja es aburrida'. ¿Vieja? Tengo 22 años . Yo digo: 'Esta marihuana hoy es una ola, mañana la vida te pasará factura'. Le pregunto si va a la escuela. Es bueno que pueda hablar. Hoy me tomo un trago, pero feliz, sin exponerme, sin hacer nada malo. Nunca he matado, nunca he robado, pero el resto... He engañado a mucha gente. No creo que esté bien hacer eso", declaró.

En 2019 llegó su gran oportunidad. La UFC le ofreció un contrato.


"Tengo que arreglar mi casa. Mi madre dice que el techo del salón se va a caer. Quiero poner unas ventanas bonitas. Primero voy a poner una reja nueva. Quiero poner un buen televisor para poder ver combates, Globo (el canal), ver la telenovela mientras me relajo en un buen sofá. Quiero llegar a casa con mis dólares y decir: 'Mamá, nadamos, nadamos y no morimos en la playa'. Ir al mercado y comprar todo lo que quiero. Es mi sueño. Son muchas deudas, el dinero se acabará. He roto la nevera de mi madre. Dice que tengo la fuerza de un gorila", declaró entre risas.

"Duda Cowboyzinha" perdió en su debut en la UFC y en 2020 la empresa la despidió.

¿El motivo? La Agencia Estadounidense Antidopaje (USADA) le hizo una prueba y dio positivo. El manager de Santana, Alex Davis, aseguró que todo se debió a que no contaban con los recursos suficientes y tuvieron que comprar suplementos poco confiables.

"Creemos en su inocencia, pero tenemos que seguir lo que determine la USADA y cumplir con la suspensión. No apelamos. Lo intentamos, pero no pudimos encontrar la fuente porque tiró algunos de sus suplementos. Ella es muy talentosa y doblará la esquina. No nos rendiremos con ella", aseveró el empresario.

La luchadora cayó en depresión. Han pasado los años y hoy su presente es desolador. El último fin de semana se difundió un preocupante video y el medio "Combate" de Globo confirmó que "Duda Cowboyzinha" vive en la calle. La mujer es ayudada por una iglesia evangélica, pero para poder comprar drogas se prostituye.


"Empiezas por un porro y te acabas prostituyendo por drogas. Ahora me prostituyo por un cigarro. Mi familia no entiende que esto es una enfermedad, no es nada malo... Esta dependencia es muy triste. A veces paso días y días sin fumar, empiezo a emocionarme, '¡voy a pelear otra vez!'. Luego, cualquier pequeña cosa me deprime y empiezo a consumir drogas de nuevo", afirmó la brasileña.

Pese a todo, confía en su regreso y que volverán los buenos tiempos.

"Dios me quitó todo, como Job, pero un día me lo devolverá todo. Él me está probando como probó a Jesús, en el desierto, así como probó a Daniel. Pero un día esta historia tendrá un final feliz. Esperen mi regreso", manifestó.