La imposibilidad de ocupar el estadio Santa Laura golpea al fútbol chileno. No se pudo jugar el duelo entre Unión Española y la U, y ahora se suspendió el clásico entre Católica y Colo Colo, que se jugaría este sábado.
La situación provoca un terremoto interno en el cuadro hispano. El inesperado cierre del recinto trae coletazos. "Hay mucha molestia y profundos cuestionamientos con la gestión y planificación", reveló El Mercurio.
De hecho, fuentes del club de Independencia apuntan a un culpable: El gerente Cristián Rodríguez, a quien apuntan como el "primer responsable del deplorable estado de la cancha y también del inexcusable atraso en la instalación de las luminarias", indicaron al citado medio.
También aparecieron detalles de cómo está la cancha y la situación es más que preocupante.
"Por razones que estamos tratando de investigar, porque son aspectos muy extraños, en las dos primeras líneas de riego, que van desde sur a norte, se murió completamente el pasto", indicó Luis Verdejo, gerente de la empresa Sur Global Chile, a cargo del mantenimiento del estadio.
De hecho, en conversación con las Últimas Noticias, hizo una grave confesión: "Es algo inexplicable. Aún sin tener una certeza absoluta, es probable que haya sufrido un daño intencional. Hemos tenido visitas de varios expertos, que nos están asesorando, y nos han dicho lo mismo. Porque es la única manera que pueda pasar algo así, que este tipo de pasto, que es bermuda híbrida, se afecte de esa manera".
Los plazos apuntan a que el Santa Laura estará cerrado por un largo tiempo. Sería más de un mes, lo que complicará bastante a Unión y Católica.