El técnico de Colo Colo,
Jorge Almirón, tuvo que afrontar los micrófonos este martes en la previa del duelo de mañana miércoles ante Racing por la Copa Libertadores.
Y el DT debió dar cara y explicar por qué
el domingo recién pasado hubo una reunión privada en el estadio Monumental entre barristas del Cacique, jugadores y cuerpo técnico.
El entrenador reconoció la cita en el recinto, pero le bajó el perfil, contando detalles de por qué ocurrió.
"El domingo había muchísima gente, muchos chicos en el club por el Día de la Madre. Tras el entrenamiento,
unos hinchas quisieron hablar con los jugadores, les expresaron su momento de tristeza, me sumé a escuchar y eso. Fue una charla en que escuchamos y no pasó a mayores", dijo el trasandino quien llegó a la conferencia con molestias físicas.
También habló del supuesto "apriete" que sufrió el sábado tras el duelo ante Limache, cuando un grupo de hinchas se le cruzó en la salida del Monumental, exigiéndole que mejorara el rendimiento del equipo.
"Yo tengo muchos amigos hinchas de Colo Colo, donde voy a cenar o por donde camino en donde vivo, gente de trabajo, tengo buena relación con todos. Claro, uno viene de perder un partido duro y la gente quería explicaciones", comenzó diciendo.
"Tenía un grupo de jugadores adelante, cambió el semáforo y se fueron. Yo me paré a escuchar, es normal, no fue apriete, no lo considero. Me hablaron con respeto. No sabía que estaba el video, los escuché y qué explicaciones podría dar, la voz de un hincha que representaba a muchos del país, agaché la cabeza y escuché como cualquiera haría. Nunca una provocación ni un insulto, sigo pensando que la gente me tiene mucho cariño y que siguen estando en los malos momentos", añadió.
Respecto al complejo momento que vive la escuadra alba, eliminada de Copa Chile y casi fuera de la Libertadores, el técnico fue claro.
“No pienso en mi futuro. Voy en el día a día, viendo quién está bien. Hay algunos con molestias. El tiempo dirá, el fútbol es muy dinámico. Damos un golpe mañana y nos da un nuevo golpe de energía. Si podemos sacar un buen resultado, cambia toda la energía. Me ha pasado muchas veces. Lo único que depende de mí es preparar al equipo y que den lo mejor. Es un momento complejo, hay que redoblar los esfuerzos”, advirtió.
Luego siguió. “Para llegar a momentos buenos hay que pasar por momentos malos. He pasado momentos mucho peores que esto y me han formado como soy. Tenemos que prepararnos bien en vez de buscar culpables o apuntar tras la derrota. Nunca me pasó así. Puedo ver a todos a los ojos. Los momentos buenos y malos".