El Lille obtuvo una importante victoria en la Europa League. En Italia derrotó 1-0 a la Roma. La gran figura del equipo francés, sin dudas, fue el arquero Berke Özer. Detuvo tres penales seguidos.
Hákon Arnar Haraldsson abrió la cuenta para la visita cuando apenas iban seis minutos de partido. La "Loba" buscó denodadamente el empate y, cerca del final, tuvo una oportunidad inmejorable para convertir.
El árbitro cobró penal por una mano a los 81' y Artem Dovbyk, quien había entrado hace poco, asumió la responsabilidad de patear. Sin embargo, el disparo del ucraniano fue atajado por el portero.
En el Lille estaban eufóricos. Sin embargo, se ordenó repetir la ejecución por un adelantamiento.
Dovbyk volvió a patear y, nuevamente, escogió a la izquierda del portero, pero Özer adivinó sus intenciones y le negó el gol.
Heroico. En el cuadro galo todos festejaban, pero el árbitro ordenó repetir otra vez el penal porque el portero no tenía el pie en la línea.
La Roma cambió el ejecutor. Matías Soulé se animó y colocó el balón a la derecha de Özer, pero el meta estaba inspirado y paró el remate.
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