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"¿Somos tenistas o animales del zoológico?", "parece un reality": Las fuertes polémicas que se toman el Abierto de Australia

Desde el exceso de cámaras hasta el uso de una pulsera.

28 de Enero de 2026 | 14:29 | Redactado por Felipe Muñoz, Emol
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Agencias/Emol
Cori "Coco" Gauff, la tenista 3 del mundo, explotó de furia ayer tras perder rotundamente en cuartos de final del Abierto de Australia. Prueba de su frustración, buscó un solitario lugar en los pasillos camino al vestuario para destrozar su raqueta.

Sin embargo, no contaba con que una cámara la siguió y capturó el momento. "No intento hacerlo en la cancha delante de niños ni cosas así. Simplemente necesito liberar mis emociones; si no, voy a ser irritable con la gente que me rodea", fue su explicación.

Esta proliferación de cámaras parece un exceso en Melbourne Park y a raíz de la acción de Gauff, se desató la polémica.

Uno que se puso del lado de la tenista fue Novak Djokovic, quien disparó fuerte: "Me identifico con ella. Sé lo que se siente romper una raqueta. Lo he hecho varias veces en mi carrera. Sé lo que es sentirse frustrado, sobre todo después de un partido en el que no has jugado bien. Y estoy de acuerdo con ella. Es muy triste no poder irte a ningún sitio, esconderte y desahogar tu frustración, tu ira... de una forma que no quede grabada por una cámara. Pero vivimos en una sociedad donde el contenido lo es todo. Es una discusión más profunda".

Djokovic no se quedó ahí y siguió: "Me cuesta mucho ver que la tendencia cambie en la dirección opuesta, es decir, que saquemos las cámaras. Solo va a ser como está o incluso más. A veces parece un 'Gran Hermano' (reality show). Me sorprende que aún no tengamos cámaras mientras nos duchamos. Ese podría ser el siguiente paso. Debería haber un límite donde este sea nuestro espacio. Pero la gente, comercialmente, siempre demanda. Quieren ver cómo calientan los jugadores, qué dicen cuando hablan con sus entrenadores, cómo se relajan... Quieren vernos llegar en auto y caminar por los pasillos. Recuerdo cuando no teníamos tantas cámaras. Acostumbrarse da miedo. A veces quieres relajarte y ser tú mismo, sin que el público lo vea".

Iga Swiatek, 2 del mundo, reforzó el pensamiento de Djokovic. Incluso a ella le preguntaron por Gauff y también por una vez en que la grabaron cuando olvidaba su credencial.

"La pregunta es, ¿somos tenistas? ¿O somos animales en el zoológico? Donde los observan incluso cuando defecan. Obviamente exagero, pero estaría bien tener algo de privacidad y no ser observado constantemente. En Wimbledon hay pistas a las que la gente con acreditación puede acceder, pero sin público. Hay algunos torneos donde es imposible y te observan constantemente. No creo que deba ser así porque somos tenistas. Se supone que debemos ser observados en la pista y en la prensa, ese es nuestro trabajo. No es nuestro trabajo ser un meme cuando olvidas tu acreditación. Es gracioso, sin duda. La gente tiene algo de qué hablar. Para nosotros, no creo que sea necesario", dijo.

Jessica Pegula (6°) fue por la misma línea: "Literalmente, el único momento en el que no te graban es cuando vas a ducharte o al baño. Estamos bajo un microscopio constante y muchos momentos deberían ser privados. No creo que ella hiciera nada malo (por Gauff). Simplemente había cámaras donde no deberían".

La polémica pulsera "Whoop"


Aparte del tema de las cámaras, otra controversia se desató en los últimos días en Australia. Y es que se reavivó el debate sobre el uso de tecnología en el tenis tras la prohibición del dispositivo "Whoop", una pulsera inteligente empleada por jugadores para monitorear datos fisiológicos como la frecuencia cardiaca, el descanso y la recuperación.

Carlos Alcaraz, Jannik Sinner o Aryna Sabalenka son algunos de los tenistas de primera talla que se han tenido que quitar esta pulsera antes de comenzar sus partidos, después de que se los pidiera el juez de silla.

¿Qué es la pulsera "Whoop"? En resumen, se trata de una pulsera inteligente sin pantalla que registra medidas biométricas de forma continua y las envía a una aplicación móvil. Su objetivo es ayudar a los deportistas a controlar la carga de entrenamiento, prevenir lesiones y optimizar el rendimiento físico.

A diferencia de los relojes deportivos tradicionales, el dispositivo está diseñado para usarse las 24 horas del día, con un enfoque centrado en la salud y el bienestar del atleta.

La controversia se debe a la normativa de los torneos de Grand Slam, que prohíbe el uso de dispositivos tecnológicos portátiles durante los partidos. Esta restricción contrasta y choca con la postura de la Federación Internacional de Tenis (ITF) y de los circuitos ATP y WTA, donde la pulsera sí está permitida e incluso cuenta con acuerdos comerciales oficiales.

"Llevamos la 'Whoop' todo el año, en los torneos de la WTA, en todos los torneos que juego. Es solo para controlar mi salud. No entiendo por qué los Grand Slams no nos han permitido llevarlo. Espero de verdad que reconsideren la decisión y dejen a sus jugadores hacer un seguimiento de su salud"

Aryna Sabalenka

Antes de un partido, el español Carlos Alcaraz fue requerido por la jueza de silla para quitarse el dispositivo, que llevaba oculto bajo una muñequera. El tenista acató la decisión sin mayores incidentes, aunque el caso generó debate en el entorno del tenis.

Sabalenka, número uno del circuito femenino, también se vio obligada a desprenderse de la pulsera antes de uno de sus partidos. La jugadora expresó su sorpresa por la norma y defendió el uso del dispositivo para el control de su salud y tal y como lo permite la ITF.

"La razón por la que lo llevé en la pista fue porque recibimos un correo en el que se nos informaba de que la ITF nos había autorizado a llevar este dispositivo. Llevamos la 'Whoop' todo el año, en los torneos de la WTA, en todos los torneos que juego. Es solo para controlar mi salud. No entiendo por qué los Grand Slams no nos han permitido llevarla. Espero de verdad que reconsideren la decisión y dejen a sus jugadores hacer un seguimiento de su salud", se quejó.

Otro caso ha sido el del italiano Jannik Sinner, quien igualmente tuvo que retirarse la pulsera antes de salir a la cancha, lo que evidenció que la medida se aplica de forma generalizada.

"Hay ciertos datos que nos gustaría registrar en la cancha. No son para ver en directo, sino para verlos después del partido. También nos gustaría usar estos datos en los entrenamientos, ya que a partir de ahí se puede trabajar la frecuencia cardíaca, las calorías quemadas y todo eso. El umpire me preguntó inmediatamente si era el rastreador. Dije que sí y me dijo 'quítatelo'. Las reglas son las reglas y lo entiendo, y no lo volveré a usar", dijo el 2 de mundo.

El principal argumento para los que están en contra es evitar que los datos recogidos puedan utilizarse en tiempo real con fines tácticos o de asesoramiento durante los partidos.

La polémica ha abierto también un debate más amplio sobre el equilibrio entre innovación tecnológica, igualdad competitiva e integridad del tenis profesional.
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