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Carrera presidencial de Estados Unidos y la economía: La gran ausente de los debates

El repunte del crecimiento del PIB y de la recuperación del mercado laboral, así como la inexistencia de propuestas para abordar las demandas de los votantes, explicarían la falta de profundización de republicanos y demócratas.

25 de Enero de 2016 | 17:25 | AFP
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AFP

WASHINGTON.- La carrera hacia las presidenciales de Estados Unidos han anundado ataques personales, discusiones sobre inmigración e inquietud por la seguridad. Pero algo brilla por su ausencia: discutir sobre economía.

¿Porqué esa reticencia a abordar, en profundidad, una cuestión que fue crucial en las dos elecciones presidenciales previas? Más allá de la aridez del tema, la respuesta está en la relativamente buena salud de la primer potencia mundial.

"La economía está razonablemente bien aunque no espectacularmente bien", dijo Joseph Gagnon del Peterson Institute for International Economics.

Estados Unidos "marcha bastante bien como para que los republicanos no encuentren un flanco para atacar, pero tampoco está tan bien como para que los demócratas puedan ufanarse", explicó.

El desempleo cayó a la mitad desde su cifra más alta en 2009 y se sitúa en 5%; un nivel cercano al pleno empleo. La economía crece a un ritmo modesto y el déficit del gobierno se ha achicado.

Por eso, dice el presidente Barack Obama, los votantes deberían favorecer al candidato de su Partido Demócrata.

Salarios aún débiles

Por cierto que ha desaparecido la crisis económica que dominó las dos últimas presidenciales y, especialmente, la que le dio en 2008 a Obama su primer mandato. Y eso complica a los republicanos si quisieran atraer votos criticando la gestión económica de Obama.

Para los republicanos, dijo Lawrence Mishel del Economic Policy Institute, "no hay un blanco fácil aún cuando hay un sentimiento generalizado de que la gente (...) realmente no se ha beneficiado con la recuperación" de la economía.

Lo que molesta a los votantes de ambos partidos es el débil crecimiento de los salarios y su menguado poder de compra.

El candidato republicano Ted Cruz está buscando sacar partido con ese tema: "Si uno gana su dinero en Washington o alrededor de Washington, las cosas están bien. A los millonarios y los multimillonarios les está yendo muy bien con Obama", afirmó.

Aun así los republicanos, eternos defensores de la libertad económica y de menores impuestos, no están muy cómodos como para convertir a los salarios en un asunto político. La mayoría de ellos, se opone, por ejemplo, a aumentar el salario mínimo, una de las causas preferidas de los demócratas.

También los republicanos tratan de mitigar la victoria de Obama en la reducción del desempleo. Señalan el aún elevado número de estadounidenses que dejaron el mercado laboral lo cual, en términos de porcentaje de la población, se mantiene en los niveles más altos en cuatro décadas.

Este tema, incluso, ha sido tomado por el aspirante demócrata Bernie Sanders quien sostiene que el desempleo real es de 10%, si se incluye la cantidad de personas forzadas a trabajar a tiempo parcial.

Otros asuntos son preocupaciones en común para aspirantes de los dos partidos y eso les complica tomar posición.

Hillary Clinton y Trump se oponen al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) alcanzado el año pasado por Obama y que creará la mayor zona mundial de libre comercio, integrada por doce países. También, Clinton se oponen a que las compañías estadounidenses trasladen sus domicilios fiscales a otros países, para pagar menos impuestos.

Los candidatos se limitan a criticar y quejarse pero no ofrecen alternativas concretas. "Los impuestos son demasiado altos, los salarios son demasiado altos. No vamos a poder competir con el resto del mundo", ha dicho Trump.

Barry Bosworth, del centro de estudios Brookings Institution, cree que las propuestas específicas demorarán varias semanas o meses en emerger.

"Ninguno de los partidos tiene grandes ideas sobre cómo afrontar la cuestión del empleo y el crecimiento de los ingresos; algo que parece ser la preocupación dominante de los votantes" dijo Bosworth.

A su juicio, esos temas saldrán al debate una vez que los partidos hayan elegido sus candidatos para noviembre y los votantes empiecen entonces a prestarles mayor atención.