El Gobierno espera revisar la redacción del fallo, que debería estar a más tardar el 9 de mayo, para tomar una decisión tras este revés.
SANTIAGO.- El Gobierno lamentó el fallo del TC que declaró inconstitucional la titularidad sindical y acogió parcialmente el reclamo por extensión de beneficios, aspectos contenidos en la reforma laboral.
El ministro vocero de Gobierno, Marcelo Díaz, expresó en La Moneda, en compañía de los titulares del Trabajo Ximena Rincón y de Hacienda Rodrigo Valdés, que "como corresponde en en Estado de derecho acatamos el fallo del tribunal, pero lamentamos su decisión de mayoría" y "no descartamos ninguna alternativa" para reponer los puntos impugnados.
Por su parte, la secretaria de Estado indicó que "vamos a esperar conocer el texto completo una vez que sea redactado y sea emitido a la opinión pública para poder evaluar los caminos a seguir dentro del ordenamiento jurídico, uno de ellos es el veto presidencial, pero va a depender del contenido del fallo lo que decidamos como Gobierno".
Rincón si bien reconoció que el TC dictaminó "dentro del marco constitucional", aseguró que "creemos que no es el que acoge a todos y a todas. Aquí hay una derrota, sin lugar a dudas, para los trabajadores que optan por la organización sindical".
Respecto a si hay una autocrítica al interior del Ejecutivo por esta derrota, Rincón se limitó a responder que "el compromiso del Gobierno se cumplió, la Presidenta de la República comprometió un proyecto de ley, se envió al parlamento, la Nueva Mayoría lo aprobó, y ha sido la derecha la que ha acudido al Tribunal Constitucional y el TC ha fallado, lo que no compartimos (...) El Gobierno cumplió en lo que se comprometió".
Sobre la interpretación del fallo, la titular del Trabajo dijo que "si esto significa que pueden convivir grupos negociadores con sindicatos, ello a la luz del proyecto aprobado con aumento de quórum para constituir sindicatos y además con quórum para negociar, significa un retroceso respecto de la actual legislación".
En tanto, el jefe de las finanzas públicas admitió que el fallo "es parte de las reglas del juego", pero que "no por eso podemos estar contentos con lo que pasó".