RÍO DE JANEIRO.- La economía brasileña, la mayor sudamericana, agravó su recesión en el primer trimestre del año, al caer el producto interior bruto (PIB) un 5,4% en comparación con el mismo período de 2015, informó hoy el Gobierno.
En la comparación con el último trimestre del año pasado, la contracción fue del 0,3%, según los datos divulgados por el gubernamental Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
El resultado confirma las previsiones más pesimistas de los analistas, que esperan para este año una contracción próxima a la del año pasado, cuando cayó un 3,8%, su peor resultado en los últimos 25 años.
La contracción de este año puede ser aún peor si se tiene en cuenta que, en los últimos doce meses hasta marzo, el PIB brasileño acumuló una retracción del 4,7%, casi un punto porcentual por encima del crecimiento negativo del año pasado.
Se trata de la mayor contracción acumulada por Brasil en un año desde que el indicador comenzó a ser medido con los actuales criterios en 1996.
De mantenerse tal tendencia, la economía brasileña, en grave recesión desde 2015, encadenará dos años seguidos de crecimiento negativo por primera vez desde la década de 1930.
De acuerdo con el IBGE, la economía brasileña se encogió en los tres primeros meses de este año por cuarto trimestre consecutivo en comparación con el período inmediatamente anterior y por octava vez seguida en relación al mismo período del año anterior.
Según los datos divulgados por el organismo, la caída del PIB en el primer trimestre frente a los tres primeros meses de 2015 fue provocada principalmente por el desplome del 7,3% de la producción industrial.
La producción agropecuaria se redujo en un 3,7%, el mismo porcentaje que el sector servicios.
Por el lado de la demanda, la contracción fue provocada principalmente por la fuerte caída del consumo de las familias brasileñas, del 6,3% frente al primer trimestre del año pasado, como consecuencia tanto del aumento del desempleo, de la caída de la renta y de la subida de la inflación.
El consumo del Gobierno también se redujo, pero sólo un 1,4% en la comparación con los tres primeros meses del año pasado.