TOKIO.- El fabricante de vehículos Mitsubishi Motors prevé una pérdida neta de 145 mil millones de yenes (unos US$1.386 millones) en el actual ejercicio, que finaliza en marzo de 2017, debido al escándalo por el falseo de datos de consumo de combustible de algunos de sus vehículos.
El resultado contrasta con los 72.600 millones de yenes (US$694 millones) que la compañía, con sede en Tokio, se embolsó en el año fiscal que concluyó el pasado 31 de marzo.
A su vez espera ver recortado su beneficio operativo en un 82% interanual hasta los 25.000 millones de yenes (US$238 millones).
La empresa, que aplazó hasta hoy el anuncio de su previsión de beneficios a raíz de este escándalo destapado en abril, ha realizado el cálculo tras establecer las compensaciones millonarias que abonará a los conductores afectados, así como la caída de las ventas.
En ese sentido, Mitsubishi prevé comercializar 86.000 unidades menos -o un 8%- este ejercicio hasta dejar su cifra anual de venta en 926.000 vehículos, y por ello espera que su facturación se vea reducida en un 16% interanual.
El pasado abril Mitsubishi admitió inicialmente haber falseado los datos de consumo de combustible de 625.000 minivehículos (aquellos con motores por debajo de 660cc) de cuatro modelos diferentes vendidos en Japón y, tras las investigaciones para determinar el alcance del escándalo, reconoció que hay 20 modelos afectados en total.
De momento el fabricante ha anunciado que abonará unos 100 mil yenes (unos 958 dólares) a cada comprador de alguno de los cuatro modelos inicialmente afectados, lo que supone un desembolso de al menos 62.500 millones de yenes (unos US$597 millones).
Estos cuatro minivehículos fueron vendidos bajo una falsa garantía que aseguraba que eran entre un 5% y un 15%más eficientes de lo que en realidad son.
Debido al programa de compensaciones, la empresa contabilizará unos 50.000 millones de yenes (US$477 millones) como pérdidas extraordinarias para el ejercicio en curso, y el resto lo incluirá en las cuentas de años venideros.
Durante la presentación de la previsión de resultados, el presidente de Mitsubishi, Osamu Masuko, ha dicho que la empresa está preparada para fabricar de nuevo los cuatro modelos de minivehículo -cuya producción está parada por orden de las autoridades- y que prepara una rebaja de precios de los mismos.