BLOOMBERG.- La incertidumbre económica que se extiende desde China hasta Europa, sumada a las fluctuaciones cambiarias y bursátiles en todo el mundo ha afectado la confianza de los compradores de altos ingresos de Estados Unidos, lo cual no constituye un buen augurio para la demanda del lujo.
Incluso antes de que Reino Unido votara a favor de salir de la Unión Europea y alarmara a las firmas minoristas europeas, el intento chino de desalentar el consumo en un contexto de desaceleración económica venía afectando a marcas internacionales como Tiffany y Prada.
Eso se suma a un dólar estadounidense fuerte, lo que derivó en menos visitas de turistas extranjeros a tiendas departamentales de EE.UU. como Neiman Marcus y Bloomingdale's.
Mientras tanto, las acciones de las compañías globales y fabricantes de productos de lujo que analizó Bloomberg Intelligence han declinado 13% en los últimos doce meses, en comparación con una caída de 4% del Índice MSCI World y un aumento de 3% del S&P 500.
Una desaceleración de Estados Unidos, el mayor mercado de lujo del mundo, podría llevar a una caída de las firmas productoras.
A pesar de que el fuerte aumento del empleo apuntaló el viernes a las bolsas estadounidenses, la tendencia a largo plazo de desaceleración del crecimiento del empleo, la incertidumbre sobre cuándo subirá las tasas de interés la Reserva Federal y la turbulencia en los mercados globales siguen minando la confianza de los grandes gastadores, que cada vez más optan por mantenerse al margen.
Los estadounidenses han aportado alrededor de un tercio del crecimiento de las ventas de productos de lujo en los últimos tres años, sólo por debajo de China, según analistas de Exane BNP Paribas. Pero ahora también los estadounidenses parecen retraerse.
No se trata sólo de un debilitamiento del turismo. Richemont, propietaria de marcas como Cartier y Panerai, calcula que la incertidumbre producto de las elecciones estadounidenses también afecta un mercado que solía ser firme. La caída de los precios de la energía también afecta a Neiman Marcus, la riqueza de buena parte de cuyos clientes se relaciona con petróleo y gas.
Al vacilar Estados Unidos, hay pocos otros lugares donde las compañías vendedoras de productos de lujo puedan encontrar crecimiento. Hasta Japón, que ha sido un imán para los compradores chinos que buscan aprovechar un yuan más débil, se ve ahora amenazado conforme la moneda japonesa se fortalece contra el yuan.