PARÍS.- Las primeras repercusiones del atentado de Niza del pasado jueves sobre el turismo y las actividades paralelas en la zona muestran una caída del 20 y 30%, reveló este miércoles el ministro de Economía, Emmanuel Macron, que dijo que hay que vigilar la evolución en las próximas semanas.
Macron, que reunió una "célula de continuidad económica" con representantes de los principales sectores económicos (comercio, turismo, hostelería, restaurantes, actividades culturales y de ocio) y de la Administración, consideró que por ahora no hay signos de "nada crítico".
En declaraciones a los medios, reconoció que no es capaz de decir si estos primeros efectos van a perdurar, reveló que algunos eventos han sido anulados por sus organizadores, y dijo que se van a mantener "muy vigilantes en las próximas semanas".
La Costa Azul francesa es el segundo centro de atracción turístico de Francia después de París y, por sí sola, la ciudad de Niza representa el 40% de los flujos en esa zona, con cerca de cinco millones de visitantes en 2015 y un impacto de alrededor de 1.500 millones de euros (US$1.651 millones), según la oficina de turismo.
En cuanto al origen de los turistas, un 48% de los que pasaron por la Costa Azul en 2014 eran extranjeros, de acuerdo con el Comité Regional de Turismo.
Los más numerosos ese año fueron los llegados de Italia (968.000) el Reino Unido e Irlanda (929.000), Alemania (467.000), Estados Unidos (426.000), Escandinavia (389.000), Rusia (279.000), Suiza (271.000), Bélgica (220.000) y España (199.000).
El turismo representa más del 9% del empleo en Niza y en su área de influencia, con 40.000 puestos de trabajo permanentes directamente vinculados en el departamento de los Alpes Marítimos (17.000 en Niza), a los que en verano se añaden 70.000 contratos estacionales.