CHENGDU.- China advirtió este viernes que no podrá frenar en solitario las turbulencias vinculadas al Brexit y la desaceleración económica mundial, en la víspera de una reunión del G20 marcada por las repercusiones de la decisión británica.
"Para nosotros, es imposible portar el peso del mundo sobre nuestros hombros", subrayó el primer ministro chino, Li Keqiang, antes del encuentro que se realizará el sábado y domingo al suroeste de China, de los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales de las 20 principales potencias globales.
Frente a la decisión de Reino Unido de abandonar la Unión Europea, el mundo no puede apoyarse únicamente en los esfuerzos de reactivación de Beijing, reiteró Li.
Los responsables reunidos se esforzarán en enviar "una señal de estabilidad y de fiabilidad" para tranquilizar a los inversores y a los mercados, indicó a la AFP una fuente ministerial alemana.
"La incertidumbre es dañina económicamente", reconoció ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, quien llamó de nuevo a Londres a notificar su salida de la UE "lo más rápido posible".
El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un doloroso post-Brexit, por lo que rebajó el martes sus previsiones de crecimiento para la economía mundial, a 3,1% en 2016 y a 3,4% en 2017.
De manera más general, los responsables de Finanzas del G20 abordarán, en la humedad estival de la capital de Sichuan, una recuperación económica mundial todavía desigual y caótica. Y es ahí en donde entran en juego las estrategias de China
Para el FMI, si la coyuntura china "no se gestiona correctamente", la difícil transición hacia un modelo de crecimiento más duradero "aumentará la volatilidad" mundial.
Una anterior reunión de los responsables de Finanzas del G20, en febrero en Shanghái, ya estuvo marcada por las preocupaciones sobre la desaceleración económica china y sobre la rápida depreciación del yuan, vista como una estrategia para impulsar las exportaciones del país.
Desde entonces, China busca tranquilizar a sus socios, reforzando sus medidas de reactivación, que tuvo como efecto una estabilización de su crecimiento en el segundo trimestre, y moderando sus intervenciones en el mercado de divisas.
"Teniendo en cuenta las fluctuaciones resultantes del Brexit, China intensificará las reformas de su sistema de cambios" para adecuarlo "al mercado", afirmó Li Keqiang el viernes. "No nos sumiremos en una guerra comercial o en una guerra de divisas", agregó.
Beijing mantiene actualmente una serie de desencuentros comerciales con la UE, que lo acusa de restringir sus exportaciones de materias primas.