BUENOS AIRES.- La lenta depreciación de las principales monedas latinoamericanas desde que tocaron máximos a comienzo de agosto podría continuar esta semana, cuando se esperan los datos mensuales del empleo estadounidense y la definición del juicio político de la suspendida presidenta brasileña Dilma Rousseff.
En Chile, el tipo de cambio debería fluctuar entre los 660 y los 670 pesos por dólar. En Argentina, el peso interbancario se negociaría alrededor de 14,95 por dólar. Los negocios a futuro con liquidación a finales del 2016 se ubican en unos 16,10 pesos por dólar.
El peso mexicano tiene un rango estimado de 18,25 a 18,60 por dólar. La semana pasada, la moneda se debilitó tras las palabras de la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, y su segundo, Stanley Fischer, que reforzaron la visión de un alza de tasas de Estados Unidos.
El viernes próximo se conocerán los datos oficiales de la evolución del mercado laboral estadounidense en agosto. Los analistas encuestados por Reuters anticipan la creación de 180.000 puestos no agrícolas y un avance de 0,2% en las ganancias horarias promedio.
"Como ha puntualizado (Yellen) en distintas ocasiones en el último tiempo, los aumentos de tasas camino a la normalización monetaria serán de manera gradual, buscando evitar impactos negativos en el mercado", dijo Banco Galicia, en Argentina, tras el último discurso de la funcionaria.
El real brasileño también mirará si el Senado define la destitución de Rousseff, lo que podría ocurrir el miércoles a la madrugada. Goldman Sachs dijo en un reporte que los mercados ya descuentan ésto, por lo que pasarán a enfocarse en la habilidad del nuevo gobierno para ajustar el gasto.